Publicado: noviembre 5, 2026, 10:30 am
El bufete de abogados Kurzman Eisenberg Corbin & Lever ha solicitado a un juez permiso para dejar de representar a la rapera Nicki Minaj y a su compañía, Pink Friday Productions, en una demanda presentada por otra empresa, 24/7 Productions.
Según documentos judiciales publicados por el medio especializado TMZ, los abogados alegan «diferencias irreconciliables» relacionadas con la «conducción de la defensa» y un grave deterioro en la comunicación con la artista.
La demanda original afirma que Minaj y Pink Friday Productions no reembolsaron más de 200.000 dólares en gastos que 24/7 Productions dice haber asumido en relación con el álbum Pink Friday 2. El bufete, contratado para defender a la rapera en este caso, sostiene que la comunicación se ha roto hasta el punto de que ya no considera viable seguir trabajando con ella.
Los abogados aseguran que intentaron notificar a Minaj su decisión de retirarse, pero han tenido dificultades para entregarle los documentos. Un notificador judicial acudió al edificio donde reside la artista, en un ático valorado en unos 10 millones de dólares.
Según el relato incluido en los documentos, el conserje indicó que Minaj no se encontraba en casa (aunque sí su esposo, Kenneth ‘Zoo’ Petty) y comentó que la pareja «tiene tendencia a no contestar el teléfono».
La petición de retirada aún debe ser aprobada por el juez. Mientras tanto, el bufete sigue formalmente como representante legal de Minaj en el litigio. Fuentes que han seguido el caso indican que un juez ya había ordenado la suspensión temporal de los procedimientos en una causa relacionada mientras se resuelve la solicitud de los abogados, con una audiencia prevista para principios de diciembre.
Esta situación se produce en un momento en el que Minaj enfrenta otras disputas legales, algunas también con otros abogados. El bufete Gordon Rees Scully Mansukhani reclama a Minaj y a su compañía Harajuku Barbie Music LLC alrededor de 295.605 dólares. El dinero corresponde a servicios legales prestados en un caso de infracción de derechos de autor sobre la canción I Lied (se alegaba que copiaba elementos de onmysleeve de Julius Johnson).
Mientras, Minaj se ha convertido en una de las más públicas defensoras de Donald Trump. Este pasado octubre viajó con Trump en el Air Force One y subió al escenario en un mitin republicano en Port Huron (Michigan). Allí dijo: «Presidente Trump, es un honor estar a tu lado cada vez. Y voy a seguir apoyándote para siempre y siempre. Si te presentas de nuevo, te apoyaré otra vez». El presidente de EE UU respondió diciendo: «Por cierto, acabo de ver un culo precioso: ¡Nicki Minaj! Es difícil no notarlo».
