Publicado: noviembre 4, 2026, 4:30 pm
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este miércoles que no cree que la nueva mayoría demócrata en el Congreso impulse un juicio político (‘impeachment’) en su contra, después de la contundente derrota republicana en las elecciones legislativas del martes, porque considera que hacerlo «destruiría» al Partido Demócrata.
«Creo que destruiría al Partido Demócrata si lo hicieran. Porque, ¿un juicio político sin motivo? ¿Por qué? ¿Por tener un país exitoso? Nuestro país tiene ahora más éxito que en cualquier otro momento de su historia», ha declarado ante las preguntas de los periodistas en la Casa Blanca.
Las expectativas sobre un posible juicio político contra el mandatario han aumentado después de que los demócratas arrebataran a los republicanos el control de ambas cámaras del Congreso, en una contundente victoria electoral que les ha permitido obtener importantes ganancias incluso en estados tradicionalmente favorables al partido de Trump.
Sin embargo, el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, que podría convertirse en el próximo presidente de la Cámara Baja cuando la nueva mayoría asuma en enero, ha evitado hasta ahora comprometerse a impulsar un nuevo proceso contra Trump. En abril aseguró a Fox News que no era una prioridad inmediata y, en septiembre, afirmó a ABC News que los demócratas «no han descartado nada, pero tampoco han dado nada por sentado».
Durante su primer mandato (2017-2021), Trump ya fue sometido a dos procesos de juicio político impulsados por la Cámara de Representantes, entonces controlada por los demócratas, aunque ninguno prosperó en el Senado. Jeffries, que podría convertirse en el primer afroamericano en presidir la Cámara Baja, formó parte del equipo de legisladores que defendió los argumentos del primer proceso ante el Senado en 2020.
Reaparece por sorpresa para mostrar las obras de la Casa Blanca
Las declaraciones se han producido en la jornada en la que Trump ha reaparecido públicamente tras la derrota republicana para mostrar a la prensa los avances de las obras del salón de baile que está construyendo en la Casa Blanca.
Durante el acto, que no figuraba en su agenda, el mandatario ha agradecido la labor de los trabajadores y ha asegurado que el nuevo espacio será «no solo el más grande sino el salón de baile más bonito».
La oposición ha criticado reiteradamente al presidente durante la campaña electoral por centrarse más en sus reformas en Washington que en las preocupaciones reales de los ciudadanos.
