Publicado: noviembre 4, 2026, 1:30 pm
Esposada a la espalda y rodeada de oficiales vestidos de civil, me trasladaron este martes en una patrulla hasta la estación de la Policía del municipio Playa, en La Habana. Después de varias detenciones, por ejercer mi trabajo como periodista independiente, era la primera vez que me ponían esposas. Todavía me duelen las muñecas. Me interceptaron en la esquina cercana a mi vivienda. No hubo explicaciones ni orden judicial: me empujaron y me introdujeron por la fuerza en el automóvil. Permanecí esposada más de una hora, buena parte de ese tiempo bajo el sol, en el estacionamiento de la unidad policial. Después me llevaron a un calabozo. El oficial de la Seguridad del Estado que se identifica como Mario me… Ver Más
