Publicado: noviembre 3, 2026, 10:30 am
Harriet Phillips, que se casó en junio pasado con Peter Phillips, sobrino del rey Carlos III e hijo de la princesa Ana, ha concedido a una entrevista a la revista británica Hello. La recién casada es la última persona en llegar a la corte de los Windsor. Al igual que su marido, estuvo casada anteriormente y es madre de una adolescente llamada Georgina.
Harriet es enfermera, especializada en salud mental infantil. Desde su boda reside en Gatcombe, la finca de la princesa Ana, donde también viven la hermana de Peter, Zara Tindall con su marido el jugador de rugby Mike y sus tres hijos.
La segunda mujer de Peter Phillips ha revelado cómo conoció a su marido. Fue durante un partido de hockey de sus hijas (Peter tiene dos de su primer matrimonio con la canadiense Autumn Kelly, Savanah e Isla) a principios de 2022. Las niñas jugaban en el mismo equipo. «No hubo un momento en el que saltara la chispa. Me sentía increíblemente a gusto con él. Hablar con Peter me transmitía una sensación maravillosa, de paz y seguridad. Era como estar con un buen amigo», confiesa.
«Peter fue el más decidido a la hora de reconocer que había algo entre nosotros. Esta vez, sin embargo, yo quería que las cosas fueran despacio. Es romántico, cariñoso, amable, leal, maravilloso. Y es mi mejor amigo. Él es un cocinero estupendo y a mí también me encanta cocinar. Además, se le da muy bien la barbacoa. Todo era muy auténtico y reflejaba perfectamente cómo somos», ha explicado.
También revela cómo fue su primer encuentro con la princesa Ana, su suegra. Fue mucho más informal de lo que habría imaginado. Se conocieron en el jardín de Gatcombe, tomando una taza de té. «Al principio había cierto nerviosismo, como suele ocurrir cuando conoces a la familia de alguien, pero yo soy una persona bastante tranquila. Todo fue muy relajado, no podría haber salido mejor”.
Dice de su suegra: «Es fantástica, muy divertida y directa. Es increíblemente generosa. Para Peter y para mí ha sido muy especial poder celebrar la boda en Gatcombe, precisamente en el lugar donde él creció».
La primera vez que vio a Carlos III y a Camilla fue en Ascot. «Fue precioso, muy relajado y lleno de risas. Por un lado, tienes la sensación de estar conociendo a unos familiares; por otro, todo parece pertenecer a un mundo extraordinario. Tanto el rey como la reina fueron muy agradables conmigo y con Georgina. No puedo más que darles las gracias».
Harriet también habla de la princesa de Gales, Kate Middleton: «Puedo acudir a Catherine para pedirle consejo». Harriet recuerda una ocasión, durante unas vacaciones que pasaron en las islas Scilly: los niños (Georgina con George, Charlotte y Louis) estuvieron jugando. «Fue una experiencia increíble sentirme así de acogida. Todo es muy natural, aunque, evidentemente, hay un gran respeto». Califica a Kate como «una persona muy abierta y generosa, y siempre me sentiría cómoda pidiéndole un consejo si lo necesitara».
Harriet recuerda en la entrevista su boda, con casi toda la familia real presente. Y habla de su papel de madre, el más importante de su vida. «Ser madre te da una fuerza interior que no sabías que tenías. Te impulsa a proteger a quienes amas y a afrontar cualquier cosa. Cada uno tiene sus propias dificultades, que adoptan formas diferentes. Quizá la mía fue criar a una hija sola. Pero soy capaz de ver todo lo positivo que ha surgido de esa experiencia».
