Publicado: noviembre 3, 2026, 8:00 am
Al iniciar un negocio, los emprendedores suelen enfocarse en conseguir clientes, generar ventas y mantener la operación. En medio de estas prioridades, construir relaciones dentro del ecosistema empresarial puede quedar en segundo plano.
“Lo último que se piensa es hacer relaciones públicas”, señala Paola Villarreal, autora del libro Todo lo que dices y haces son relaciones públicas. Pero, al dejar este aspecto, el emprendedor corre el riesgo de perder la oportunidad de crear alianzas y clientes.
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Trabajar en cómo construir relaciones tiene un efecto positivo, porque poco a poco el emprendedor construye su reputación y se hace notar dentro de su sector y se puede volver un referente tanto para clientes, inversores y otros emprendedores.
El valor invisible de las relaciones
Construir relaciones sociales con otras personas relacionadas con el negocio se convierte en una herramienta estratégica. Esto se conoce como capital simbólico, el cual se puede considerar como un crédito social y esto puede notarse cuando se reciben invitaciones a paneles, las opiniones se toman como una referencia o cuando llegan clientes por recomendación.
Pero para generar el capital simbólico, los emprendedores deben ser congruentes con lo que dicen y hacen. “Tu nombre pesa, tu opinión importa y tu presencia cambia la conversación, pero solo se convierte en simbólico cuando la congruencia entra en el juego”.
Paola Villarreal menciona que no se trata de tener un número grande de seguidores en redes sociales para generar capital simbólico, sino que se puede notar en el mapeo de las relaciones o un listado de personas que también pueden expandir la red de contactos.
Recomendaciones para emprendedores
Para trabajar en las relaciones públicas, la autora enlista una serie de recomendaciones enfocadas en los emprendedores, ya que no se trata de ser perfecto o jamás equivocarse, sino saber cómo actuar sin dañar la reputación y ampliar la red de contactos.
1. Definir la vocación de servicio: Entender los propios talentos y tener claro cómo se puede ayudar a los demás, en vez de enfocarse únicamente en lo que se quiere obtener de los demás.
2. Crear un kit de prensa: Contar con carpetas organizadas que incluyen imágenes de calidad, una semblanza y una presentación de la empresa y el emprendedor.
3. Ser coherente: Para generar la confianza ante otros emprendedores, clientes, inversionistas y demás actores dentro del ecosistema, la coherencia y transparencia son importantes.
4. Salir de la zona de confort: Intentar hacer cosas nuevas y superar el síndrome del impostor o el miedo a ser juzgado para buscar oportunidades.
Actualmente, también los emprendedores necesitan trabajar en las relaciones públicas. No solo para pedir ayuda, sino también para ofrecer apoyo a otros. Por ello, el mensaje del emprendedor debe ser claro y que coincida con los valores de su negocio.
Hace una década, la transparencia era opcional; hoy es un requisito de supervivencia. Las audiencias modernas no solo esperan honestidad: la exigen”.


