Publicado: noviembre 2, 2026, 10:00 am
Después de las celebraciones de Día de Muertos es común que queden piezas de pan en casa. Aunque hayan perdido su suavidad, no necesariamente hay que desecharlas: su textura ligeramente seca puede ser una ventaja para preparar recetas que requieren absorber leche, huevo o mantequilla.
Por su contenido de mantequilla, huevo y azúcar, el pan de muerto comparte características con otros panes enriquecidos, como el brioche, que funcionan especialmente bien en budines y tostadas francesas.
Estas tres propuestas permiten aprovechar las piezas tradicionales que hayan sobrado de la celebración.
¿Cuándo ya no conviene aprovechar el pan?
Una cosa es que el pan esté seco y otra que presente señales de descomposición. Si tiene moho, olor extraño o cambios sospechosos en su apariencia, debe desecharse. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) recomienda no consumir alimentos con moho.
Si todavía está fresco y no se consumirá pronto, puede congelarse en porciones bien envueltas para utilizarlo después.
