Publicado: noviembre 2, 2026, 9:30 am
El escrutinio completo ha confirmado la victoria de Iliana Yotova en las elecciones presidenciales de Bulgaria. La candidata prorrusa y actual presidenta en funciones del país ha ganado con claridad la segunda vuelta de las presidenciales celebradas este domingo.
Yotova obtuvo el 57,7% de los votos, frente al 39,4% de su rival, el europeísta Andrey Gyurov. Así lo confirman los datos oficiales, anunciados este lunes por la Comisión Electoral Central del país balcánico tras el escrutinio del 99,68 % de las papeletas.
Es la primera mujer elegida en Bulgaria como presidenta de la república, un cargo con responsabilidades más bien protocolarias y representativas. El jefe del Estado no tiene poderes ejecutivos y todas las grandes políticas deben ser aprobadas por el Parlamento. El poder lo tiene el primer ministro. De hecho, el actual, Rumen Radev, fue presidente entre 2017 y enero de este año.
No obstante, la elección directa otorga al presidente una mayor autoridad política. Además, dirige las fuerzas armadas y puede vetar leyes, firma tratados internacionales y nombra embajadores. Yotova asumirá oficialmente su cargo a finales de enero de 2027 para un mandato de cinco años (no podrá ejercer más de dos).
Prorrusa como el primer ministro
Históricamente cercana a Rusia, Bulgaria sigue profundamente dividida respecto a su relación con Moscú. La vencedora de las elecciones ha hecho su carrera política a la sombra de Radev. Yotova comparte las posiciones prorrusas de éste, a quien acompañó durante los últimos nueve años como vicepresidenta. De hecho, fue elegida vicepresidenta junto a Radev en 2016 y 2021.
«Estimado señor Radev, no lo habría conseguido sin usted. En ningún momento flaqueó en su apoyo», dijo Yotova este domingo por la noche ante la prensa, con el primer ministro a su lado. Allí se comprometió a ser «una presidenta de la paz» y abogó por restablecer las relaciones con el Kremlin y poner fin al apoyo militar a Ucrania, además de defender la diplomacia como única vía para acabar con la guerra iniciada por Rusia en 2022.
Del periodismo a la política pasando por Estrasburgo
Yotova nació en Sofía y tiene 62 años. Formada en el Lycée Français de Sofia y en las universidades de Sofía y Estrasburgo, habla búlgaro, francés e inglés. Está casada con un médico y tiene un hijo.
Antes de entrar en política, fue periodista. Entre 1990 y 1997 Yotova trabajó en la Televisión Nacional de Bulgaria como reportera, editora, directora y presentadora de noticias. Tras dejar el canal, comenzó a trabajar como directora del servicio de prensa del Partido Socialista Búlgaro.
Su carrera política comenzó en las elecciones legislativas de 2005, cuando fue elegida a la Asamblea Nacional. En 2007, Yotova saltó al Parlamento Europeo, siendo reelegida diputada en las elecciones de 2009 y las elecciones de 2014.
En 2016, Radev apostó por ella para ser su vicepresidenta de cara a las elecciones presidenciales, en representación del Partido Socialista Búlgaro. Y ganaron. Desde entonces el binomio ha estado en el poder.
Yotova ha sido la número dos del gobierno de Radev hasta hoy. Como vicepresidenta, se ha centrado en las relaciones con las comunidades búlgaras en el extranjero y en la promoción de la educación y la lengua búlgaras.
Las relaciones con Rusia y la cercana guerra en Ucrania
Este año asumió la presidencia de forma interina cuando el primer ministro dejó el cargo para presentarse a las elecciones parlamentarias. Los observadores esperan que se mantenga fiel a la política de Radev de mantener a Bulgaria en su senda europea y, al mismo tiempo, apoyar unas mejores relaciones con Rusia y el levantamiento de las sanciones.
La guerra en Ucrania, no lejos de Bulgaria, ha desempeñado un papel importante en estas elecciones en este país situado en el flanco oriental de la OTAN. A lo largo de la campaña electoral, Yotova ha defendido en repetidas ocasiones una solución pacífica para Ucrania mediante negociaciones con Rusia.
El Gobierno de Radev, en el poder desde mayo, se ha negado a responsabilizar a Rusia de una serie de ataques contra cinco buques frente a las costas búlgaras en octubre. Cuatro de las embarcaciones se hundieron y al menos 21 marineros desaparecieron. Las autoridades búlgaras argumentan que no disponen de pruebas concluyentes que permitan atribuir la autoría de los ataques con drones a Moscú.
