Publicado: octubre 31, 2026, 1:30 pm
El Ejército de Estados Unidos ha ejecutado un ejercicio de entrenamiento consistente en la excavación de fosas comunes temporales en el campo de batalla en circunstancias de guerra.
Tal y como y como difundió el propio ejército, se trata de la Fase II de la Operación Pacto del Dragón, «un ejercicio de prueba de concepto diseñado para evaluar y validar los procedimientos para el entierro temporal a gran escala en el campo de batalla».
Según un comunicado militar, es «una realidad operativa que el Ejército de los EEUU no había implementado a gran escala desde la Guerra de Corea». Durante el ejercicio, desarrollado en Carolina del Norte, ingenieros, equipos de medicina preventiva, capellanes y especialistas en gestión de víctimas mortales simularon un entierro temporal masivo.
Durante más de veinte años, en las guerras de Irak y Afganistán, la superioridad aérea estadounidense permitió la rápida evacuación de restos mortales a Estados Unidos a través de los servicios funerarios. Los conflictos futuros, especialmente aquellos con operaciones de combate a gran escala, podrían no contar con las mismas capacidades.
Según el ejército, los soldados ingenieros participantes tuvieron que usar su equipo para excavar y luego rellenar zanjas de entierro sin dañar restos simulados, hechos con modelos de esqueletos y recipientes de agua, para que hipotéticos equipos forenses futuros pudieran desenterrarlos y repatriarlos tras el fin de un conflicto.
«Este ejercicio nos permitió analizar críticamente cómo respetamos, honramos y gestionamos sistemáticamente a nuestros caídos en un conflicto de alta intensidad», dice el sargento Delbert Ruede, jefe de gestión de bajas del 3er Comando de Apoyo del Cuerpo (CSC), en el comunicado.
«Si entráramos en guerra mañana, tendríamos que improvisar sobre la marcha. Lo que estamos haciendo aquí es adoptar un enfoque científico y probado en el terreno para poder mantener un control efectivo y brindar una atención respetuosa a nuestros caídos», añade Ruede.
