Publicado: octubre 25, 2026, 4:30 pm
El Real Madrid es imparable en España . Eso dicta, al menos, la tabla de clasificación. Los blancos marchan ya líderes invictos con un balance de 6-0 en su casillero y la constatación de que, semana a semana, su caudal de juego no hace más que crecer. Con una convocatoria de garantías —en la que descansaron Procida, Jones y Shulga—, el conjunto madridista pasó por encima de un Lleida que, pese a no bajar los brazos en ningún momento y verse arropado por una incesante marea local, se vio incapaz de contener la metódica —y ya casi rutinaria— producción ofensiva de los de Pedro Martínez. Feliz, pletórico tras su gran actuación del jueves en la Euroliga , firmó un primer cuarto primoroso y estrenó el marcador con un triple, respaldado por cinco puntos consecutivos de Maledon. Paulí asumió los galones en el ataque leridano, pero sus esfuerzos resultaron insuficientes para contener el voraz ritmo anotador del conjunto blanco. Al vendaval ofensivo madridista se sumó de inmediato Nick Smith —con un canastón y un triple nada más saltar a la pista—, mientras Batemon hacía la guerra por su cuenta para sostener a los suyos frente a la segunda unidad visitante y maquillar la ventaja al término del cuarto en un contenido +10. Los locales despertaron tras la arenga de Gerard Encuentra. Un parcial de 7-0 reanimó a una grada cuyo volumen se había ido apagando ante el acierto madridista. Sin embargo, cuando los leridanos amenazaban con reengancharse a la pelea, Llull, Maledon, Abalde y Luwawu-Cabarrot silenciaron el Barris Nord a golpe de triples para estirar la ventaja visitante hasta los 19 puntos, una brecha que Feliz se encargó de disparar rápidamente por encima de la veintena. Tan solo el empeño de Batemon —aislado en una ofensiva poco inspirada— y la contundencia de Kuath permitieron maquillar el resultado antes de poner rumbo al vestuario. Tras el paso por vestuarios, los blancos siguieron con su dinámica habitual: no levantar el pie del acelerador. Pradilla castigó de tres en transición para dar el pistoletazo de salida a una segunda mitad que desesperaba por momentos a los locales. Una técnica a Gerard Encuentra permitió al Real Madrid ampliar su ventaja desde la línea de tiros libres, pero Mark Hughes y Darius McGhee se negaron al sometimiento blanco y recortaron la distancia en el marcador hasta los nueve puntos. Con las rotaciones en la pista tras la reacción local, los capitalinos volvieron a tirar del acierto exterior de la mano de Jantunen para frenar los acelerones leridanos. Así, el Madrid encaró el desenlace con un +18 en el electrónico, aunque con la sensación de que el partido no terminaba de romperse del todo. En el acto final, el Real Madrid selló la victoria gracias a su estelar dupla exterior. Maledon y Luwawu-Cabarrot asumieron el peso anotador del equipo, mientras la pintura frenaba las acometidas leridanas para abrochar el sexto triunfo consecutivo. El base francés volvió a estirar sus buenas sensaciones en la que está siendo su campaña de eclosión en la capital: acabó con 27 puntos y un brillante 7 de 8 en triples, demostrando su enorme impacto ofensivo en un entramado diseñado para dar vuelo a toda la rotación, mientras que el alero aportó 31 puntos con un sensacional 7 de 9 desde la línea de tres. Un arranque fulgurante que mantiene invictos a los de Pedro Martínez al frente de la Liga Endesa, mostrando una versión muy superior a sus rivales. Sin tiempo para el descanso, el conjunto blanco regresa este martes a la Euroliga rindiendo visita al Baskonia (21:00) y ejerciendo de local el jueves ante el Fenerbahce (20:45). La cita para extender su racha triunfal en la competición doméstica será el domingo 1 de noviembre (12:30) ante el Burgos.
