Publicado: octubre 19, 2026, 9:30 am
Una densa niebla cubría las montañas de Bieszczady, en el sur de Polonia, cuando un grupo de excursionistas escuchó los gritos y el llanto de un niño. Al acercarse, encontraron a dos hermanos de 8 y 14 años solos y desorientados junto a un sendero. Su madre los había dejado atrás para continuar la excursión y alcanzar la cima.
El incidente ocurrió este sábado en las inmediaciones de un cruce de los senderos azul y amarillo de Muczne, según ha informado Euronews, que recoge el testimonio de la sección de Rzeszów de la Sociedad Polaca de Turismo y Excursionismo (PTTK), cuyos integrantes fueron los que encontraron a los dos hermanos.
«De repente, escuchamos un llanto desgarrador y los gritos de un niño. Nos detuvimos y encontramos a dos hermanos, de 8 y 14 años, desorientados junto al sendero. El pequeño no dejaba de llorar», relata la organización en una publicación de Facebook.
Al acercarse a los menores, los excursionistas descubrieron que su madre los había dejado atrás para continuar sola hasta la cima, situada aproximadamente a una hora de camino. Según explicaron los niños, la mujer les había dicho que «si estaban cansados y no querían seguir caminando, esperaran allí 15 minutos». Sin embargo, llevaban solos bastante más tiempo del indicado, aseguran desde la organización.
La madre regresó sin mostrar arrepentimiento
La situación era especialmente preocupante por las condiciones meteorológicas. Una espesa niebla cubría el sendero, lo que dificultaba la visibilidad en la montaña. Ante el estado de los menores, los excursionistas decidieron quedarse con ellos, hacerse cargo de la situación e intentar tranquilizarlos mientras esperaban el regreso de su madre.
Unos 15 minutos después, la mujer apareció en el lugar. «El pequeño la agarró de la mano y dejó de llorar», recuerdan los miembros de PTTK, que le reprocharon haber dejado a sus hijos solos en la montaña y en aquellas condiciones.
Lejos de reconocer el peligro al que había expuesto a los menores, la madre respondió, según el relato de los excursionistas, que «solo había sido un momento» y que quería llegar a la cima, añadiendo que «los niños la estaban obligando a renunciar al objetivo que se había marcado«
La reacción de la mujer indignó a los testigos, que criticaron su actitud y la ausencia de arrepentimiento. «Ni un ápice de reflexión ni de arrepentimiento», lamentaron en su publicación. Según explicó uno de los excursionistas, la madre únicamente llegó a disculparse cuando le advirtió de que su comportamiento podía tener consecuencias penales: «Le respondí que no tenía que pedirme perdón a mí, sino a sus hijos, pero no reaccionó».
