Publicado: octubre 16, 2026, 11:30 am
El primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, ha afirmado que «se pierde mucho tiempo con dramas» en lo referente al proceso independentista en Escocia, una cuestión que ha vuelto a rechazar a medida que el Partido Nacional Escocés (SNP) sigue presionando para lograr la celebración de un nuevo referéndum.
En un discurso dado durante su visita a Escocia, ha afirmado que «la población de Escocia está sufriendo la crisis que supone el incremento del coste de vida, al igual que ocurre en Inglaterra y en cualquier otro lugar». «Considero que nuestra labor consiste en centrarnos en los aspectos prácticos, en buscar soluciones para la gente», ha afirmado.
«Ahora mismo, se pierde demasiado tiempo en esos dramas. Consumen demasiada energía», ha recalcado en lo referente a un posible proceso de independencia. «Si no actuamos ya, Escocia podría salir perdiendo«, ha lamentado, según informaciones recogidas por el diario The Guardian.
Es por ello que, al abordar una posible descentralización, el primer ministro ha asegurado que está planteando una «oferta seria y genuina» al Gobierno escocés para poner más control «en manos de la población local».
«Debemos analizar los recursos y las competencias a la hora de tomar decisiones que a nivel regional en Escocia para garantizar que ninguna zona se quede atrás. Sé que el Gobierno escocés ha anunciado un programa a largo plazo para la reforma de la administración local, pero, en mi opinión, debemos avanzar más rápido», ha aseverado.
«Existe el riesgo de que algunas localidades y ciudades pierdan capacidad, mientras que otras, en el norte de Inglaterra, están siguiendo el camino opuesto y empezando a ganar fuerza. Como primer ministro, no quiero que eso ocurra«, ha manifestado.
Burnham ha hecho hincapié en que se ha desplazado hasta Escocia «con una gran propuesta» y ha reiterado su deseo de «dotar de mayor poder a las personas y a los territorios, para que puedan cambiar las cosas por sí mismos». «Siento un gran aprecio por Escocia; hoy vengo con una propuesta importante y con el objetivo de encontrar puntos de encuentro«, ha afirmado.
«Cuando llegué a Downing Street en julio, dije que quería hacer política de otra manera. Anteponiendo el lugar a los intereses del partido. Sinceramente, hablaba en serio, y mantengo ese espíritu, porque, a mi juicio, los habitantes de Escocia merecen algo mejor por parte de los políticos y de la política», ha destacado.
«Quiero demostrar que la política puede mejorar y que es posible trabajar de un modo distinto», ha sostenido, al tiempo que ha dicho saber que el ministro principal de Escocia, John Swinney, «tiene una opinión diferente» sobre el la cuestión independentista.
Sobre la posible realización de un segundo referéndum escocés, ha señalado que «es preferible la unión porque permite afrontar un mundo complejo con mayor confianza y fortaleza gracias a la colaboración y el trabajo conjunto». «Esa es mi postura y así se lo he transmitido con total claridad al ministro principal», ha apostillado.
«Él tiene una opinión distinta; aceptemos que existen puntos de vista diferentes y centrémonos en trabajar juntos en aquello en lo que sí podemos ponernos de acuerdo. Mi postura no va a cambiar, pero avancemos en los ámbitos donde sea posible lograr progresos», ha reivindicado.
