La paradoja de Ruanda: país pobre patrocina a país rico - Venezuela
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La paradoja de Ruanda: país pobre patrocina a país rico

Publicado: octubre 16, 2026, 12:30 am

El mensaje proviene de un país pobre del interior de África, sin salida al mar, con 14 millones de habitantes y vinculado a una de las numerosas guerras que han asolado al continente, el recuerdo del genocidio de 1994 que devastó a la nación. ‘Visit Ruanda’, proclama el slogan que lucen en sus camisetas los futbolistas del Atlético de Madrid, PSG o Bayern Múnich, antes el Arsenal, los jugadores de Los Ángeles Clippers en la NBA o los de fútbol americano de Los Ángeles Rams. ‘Visit Ruanda’ fue el motor de los Mundiales de ciclismo de 2025 que ganó Tadej Pogacar y lo será en el futuro calendario de la Fórmula 1, aprobada ya una carrera en el centro de África. Es la paradoja total de Ruanda, país pobre que patrocina a países ricos. Ruanda se ha lanzado a la conquista de la Champions, la NBA, la Fórmula 1 o el ciclismo con datos que harían pensar que la misión es imposible. Ocupa el puesto 144 a nivel mundial en cuanto a Producto Interno Bruto, PIB (el indicador económico que mide el valor monetario de todos los bienes y servicios producidos dentro de las fronteras de un país). Según el informe del Índice de Desarrollo Humano (IDH) de las Naciones Unidas, Ruanda se sitúa en una categoría baja del orden mundial, el país 159 del ranking. El PIB per cápita se establece en torno a los 1.000 euros anuales, lo que significa que gran parte de la población vive con recursos muy limitados. ¿Cómo es posible que una nación con estas limitaciones económicas invierta con tanta alegría en el deporte mundial? Según la explicación de Paul Kamage, el presidente del país desde el año 2000, el turismo es la principal fuente de ingresos de Ruanda. El Parque Nacional de los Volcanes, los gorilas en la montaña, los lagos gemelos Ruhondo y Bulera, y una capital, Kigali, considerada una de las ciudades más seguras de África, constituyen el atractivo para el visitante. El presidente ruandés, acusado de dirigir con atributos autoritarios, reinvierte una gran sección de los ingresos turísticos en aparecer en las camisetas de fútbol más vistas del planeta. No se trata de marketing en el deporte. Es una forma de política exterior con métodos de patrocinador. En esa estrategia Ruanda ha comprado visibilidad y reputación alquilando espacio en el deporte. Por un lado, las camisetas del fútbol y la NBA, y por otro, como organizador de eventos. Con los patrocinios extiende el nombre del país hacia el exterior y con los eventos, los atrae a su interior. En 2021 organizó las finales de la Basketball Africa League —la liga que la NBA y la FIBA impulsan en el continente—, en 2023 fue sede del congreso de la FIFA en el que Gianni Infantino fue reelegido. Y en 2025 hizo cumbre al acoger los Mundiales de ciclismo, en los que Tadej Pogacar se coronó campeón por segunda vez. Lo último en inversión, deporte y turismo ha sido la incorporación a la Fórmula 1. Por primera vez desde 1993, África albergará un gran premio. Será en un circuito diseñado por el expiloto Alex Wurz a cuarenta kilómetros de la capital y la carrera se disputará por primera vez en 2030. La última vez que la F1 corrió en África fue en el Gran Premio de Sudáfrica de 1993, en el circuito de Kyalami, con victoria de Alain Prost y con el brasileño Ayrton Senna como escolta. Paul Kamage aseguró que el objetivo es desarrollar infraestructura deportiva y turismo, aunque diversos organismos acusaron al mandatario de usar el deporte como lavado de imagen ante las denuncias por violaciones a los derechos humanos. El término ‘sportwashing’ (lavado deportivo) ha empezado a circular en torno a Ruanda y el deporte. Una palabra que implica la utilización del deporte para limpiar y mejorar la reputación pública y desviar la atención de escándalos, abusos o violaciones a los derechos humanos por parte del poder. «El gran premio presentado por ‘Visit Ruanda’ es un lavado de imagen a través del deporte para las autoridades ruandesas. El país está apostando por los eventos deportivos más importantes del mundo para mejorar su imagen y desviar la atención de su terrible historial en materia de derechos humanos», sentenció Felix Jakens, jefe de campaña de Amnistía Internacional.

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