Publicado: octubre 10, 2026, 1:30 pm
El pasado 1 de octubre, unos 700 prisioneros fueron liberados de manera anticipada en el Reino Unido en virtud de un programa del Gobierno para descongestionar las cárceles británicas, casi al máximo de su capacidad. Entre ellos se encontraba Michael Bogle, de 38 años, registrado como un delincuente sexual, que no tardó ni 24 horas tras salir de prisión en volver a cometer delitos de hurto en varias tiendas, por lo que ya ha sido puesto de nuevo entre rejas.
Según recoge el diario Daily Mail, la misma tarde en que fue puesto en libertad, Bogle robó detergente en polvo para la ropa por valor de más de 100 libras —118 euros, al cambio— en un supermercado Sainsbury’s. Durante los tres días siguientes a su liberación, hurtó más detergente por valor de 98,85 libras —116 euros— en un establecimiento Tesco. Posteriormente, se le volvió a ver entrando hasta tres veces en un Sainsbury’s para robar, pese a tener prohibido acercarse a esta tienda. En total, cometió hasta 11 delitos en los cinco días que estuvo fuera de la cárcel.
Bogle había cumplido solo 78 días de condena por incumplir una orden de restricción por conducta delictiva y una pena suspendida de 32 semanas por robo en establecimientos. Tras salir de la prisión de Wandsworth el pasado 1 de octubre, el recluso reconoció a los medios allí apostados que existía el riesgo de que volviera a robar, «aunque espero que no».
Matt Twist, subcomisario de la Policía Metropolitana, ha mostrado su estupor debido a la rapidez con la que Bogle ha vuelto a delinquir: «Si bien no sorprende que alguien con estos antecedentes volviera a delinquir, la rapidez con la que lo hizo y el impacto en la labor policial de primera línea resultan asombrosos«, ha declarado.
Al ser captado por las cámaras de seguridad robando en los supermercados, la policía dio con el reincidente, que cuenta con 16 condenas previas por robo, daños a la propiedad y exhibicionismo. Fue detenido el pasado lunes y se declaró culpable el martes, por lo que se le ha condenado a ocho meses de prisión por cuatro delitos de hurto en tiendas, incumplimiento de órdenes judiciales y robo con allanamiento en locales comerciales.
El programa de liberación anticipada de presos prevé poner en la calle a 4.500 prisioneros de forma escalonada hasta junio del próximo año, una cifra que se redujo de los iniciales 6.000 presos tras la intervención del primer ministro británico, Andy Burnham, a raíz de las fuertes críticas de partidos de la oposición, de los familiares de las víctimas y de las agresiones de algunos reclusos.
Los condenados por violación, captación de menores con fines sexuales, delitos sexuales contra niños, homicidio o terrorismo no pueden acogerse a este programa, que se debatió en el Parlamento británico después de que el laborismo prometiera al llegar al poder en 2024 un plan de emergencia para liberar a presos que hubieran cumplido el 40% de su condena y hacer así frente a la situación de hacinamiento en las cárceles, heredada de la anterior Administración conservadora.
