Publicado: octubre 10, 2026, 10:30 am
Al menos dos policías y varios manifestantes resultaron heridos y más de 1.000 personas fueron detenidas por las autoridades en Nueva Delhi durante una masiva operación policial que paralizó la protesta convocada por el movimiento de la generación Z india, conocido como las «Cucarachas», contra la Comisión Electoral de la India.
El último balance policial cifra en un millar los manifestantes detenidos en toda la ciudad, según informó la agencia local PTI, ante la prohibición de la concentración y la instrucción a los más de 30.000 agentes desplegados de impedir cualquier marcha.
Entre la larga lista de detenidos figuran los líderes del movimiento convocante Cockroach Janta Party (CJP), Abhijit Dipke, Saurav Das y Ashutosh Ranka, además de algunos de los políticos más importantes de la oposición india, como los ex jefes de los gobiernos de Delhi y Bengala, Arvind Kejriwal y Mamata Banerjee, o la activista estudiantil Neha Bora.
Según la Policía, dos policías fueron heridos a pedradas por un grupo de entre 25 y 30 manifestantes que saltó una de las barricadas. En otra detención, se pudo ver a un manifestante sangrando en la cabeza a través de la ventanilla de un furgón, ante los gritos de los manifestantes que instaron a la policía a trasladarlo a una ambulancia.
Las calles llegaron a la tarde desiertas y tomadas por las fuerzas de seguridad. Altavoces instalados en postes de electricidad y árboles cada pocos cientos de metros reproducían en bucle un mensaje que advertía de que la zona estaba bajo confinamiento y amenazaba con acciones legales a quienes intentasen concentrarse.
El CJP ha instado a la ciudadanía a mantener la lucha. «Donde os detenga la policía, convertid ese lugar en vuestro Jantar Mantar», publicó el dirigente del CJP Ajinkya Shinde, que asumió la portavocía tras la detención de la cúpula del movimiento.
El primer ministro indio, Narendra Modi no se ha pronunciado aún públicamente sobre la marcha, aunque el portavoz de su partido, el Bharatiya Janata Party (BJP), dio por «fracasada» la movilización y seguró que se trató del intento de «unas pocas fuerzas anárquicas» por «mantener cautiva a la India».
Las autoridades detuvieron también a varios periodistas y sus equipos, según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), así como a decenas de abogados, lo que obligó a intervenir al Presidente del Tribunal Supremo, Surya Kant, para lograr su liberación.
