Publicado: octubre 8, 2026, 7:00 am
Andrés Manuel López Obrador mintió, engañó y traicionó; todo junto con el tema de las Fuerzas Armadas, hizo campaña con la promesa de regresar los militares a los cuarteles, ocurrió lo contrario, las empoderó, diría la voz popular: “les dio el oro y el moro”, las consecuencias aún están por verse en su totalidad.
El expresidente siguió la ruta de Cuba donde la empresa Grupo de Administración Empresarial Sociedad Anónima, por sus siglas GAESA, controla al menos 57 empresas y sus ramificaciones, hoteles, marinas, agencias de renta de autos, gasolinerías, la Zona Especial de Desarrollo Mariel, de acuerdo con la agencia Bloomberg se queda hasta con 80% de la recaudación empresarial de la isla.
Obviamente, el dominio de las Fuerzas Armadas va del terreno civil al militar con unos 50,000 militares en el servicio activo, una reserva de casi 40,000, la fuerza aérea, terrestre, de defensa y la marina de guerra.
El modelito fue llevado a Venezuela en los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, quienes replicaron la estructura de control político y comercial que diseñaron y asesoraron los agentes cubanos. Tanto en Cuba como en Venezuela se han utilizado la economía y la inteligencia militar para asegurar la lealtad absoluta de la milicia, controlar a los civiles y mantener el poder político.
En México, las Fuerzas Armadas primero se blindaron, después de muchos años de solicitar legitimidad para sus operaciones avanzaron hasta recibir vía libre para sus operaciones, sin someterse a las instituciones civiles.
Paso fundamental fue la creación de la Guardia Nacional que quedó bajo el mando del Ejército.
La Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina Armada de México en los últimos ocho años han agregado a sus funciones de fuerza de seguridad operaciones en la economía, la infraestructura y la administración pública.
Las Fuerzas Armadas han acumulado tal poder que se encuentran en aeropuertos, ferrocarriles, hoteles, líneas aéreas, puertos, aduanas y más, con el aval de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ratificó la constitucionalidad para que la Sedena participe en la aviación comercial. Los legisladores incorporaron a la Sedena y Marina a la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras que les da facultades para participar en operaciones financieras y adquisiciones de capital extranjero.
Las Fuerzas Armadas han registrado un explosivo aumento de 186% en su presupuesto. En dólares, 5,840 millones en 2018 pasaron a 16,730 millones en 2024.
Para el próximo año se considera aumento de 5.4% para el Ejército con más de 185,706 millones de pesos y de 19.4% para Marina que dispondrá de 81,223 millones de pesos. La Guardia Nacional no se quedará atrás, tendrá incremento de 34%, una bolsa de 31,486 millones de pesos.
¿Es mucho? ¿Suficiente? ¿Menos de lo necesario? Es relativo. Si se compara con el presupuesto de potencias como Estados Unidos o China, la distancia es enorme, el problema es la falta de transparencia, prácticamente todas las operaciones de las Fuerzas Armadas se protegen bajo el manto de la seguridad nacional.
De regreso a Gaesa, el proyecto lo diseñó y puso en práctica Fidel Castro en 1980, se cree que actualmente hay unas 100 entidades de capital cubano dedicadas a la agricultura, el transporte, alimentación, medicina, minería, finanzas y ciencia; todo bajo control de Gaesa.
López Obrador argumentó que aumentaba las tareas a los militares porque eran honestos, al parecer lo que consiguió fue aquello de “abierto el cajón hasta el más honrado peca”. Lo que sí consiguió fue hacer de la milicia un brazo fuerte para su movimiento.
