Publicado: octubre 1, 2026, 10:30 pm
El director de cine Woody Allen ha considerado este jueves que «el mundo atraviesa una fase muy crítica en este momento», pero ha evitado las preguntas sobre la acampada en Madrid durante la presentación de su película madrileña, una comedia situada en una «atmósfera diplomática» que tiene en la capital española un escenario perfecto, ha explicado.
«Creo que el mundo atraviesa una fase muy crítica en este momento, y siempre me he opuesto al auge del fascismo en cualquiera de sus formas: ya sea en el gobierno —por supuesto—, en el teatro, en la censura, en la literatura o en cualquier otro ámbito», ha dicho Allen.
Sin embargo, no ha querido responder sucesivas preguntas que le han hecho en la rueda de prensa sobre el problema de la vivienda y la protesta de la Puerta del Sol.
«No soy la persona adecuada. Nunca he sido un cineasta político y no tengo conocimientos sobre temas sociales ni políticos. Siempre he tratado las relaciones entre las personas, cuestiones existenciales y temas románticos», ha contestado el director de cine estadounidense.
«Solo sé lo que leo en los periódicos y no tengo una visión más profunda ni más cercana a la verdad de esos asuntos que cualquier persona normal», ha añadido para justificar que no era la «persona a la que hay que hacerle ese tipo de preguntas», pues no puede «aportar nada al respecto».
«Nunca ha sido uno de mis puntos fuertes ni me ha interesado. Mi trabajo siempre ha sido apolítico y ha girado en torno a las relaciones humanas», ha concluido el cineasta.
Madrid es una ciudad «preciosa y elegante»
El director neoyorquino, que en noviembre cumplirá 91 años, ha ofrecido una rueda de prensa en los Teatros del Canal junto al español Peter Vives (El tiempo entre costuras, Velvet) y el estadounidense Alexi Wasser (Girls), los actores protagonistas de su nueva película, que comenzará a rodarse el 5 de octubre en más de 30 localizaciones de Madrid y Aranjuez.
Allen ha afirmado que la capital española es una ciudad «preciosa, elegante y lógica para el ambiente diplomático» que estaba buscando para su historia.
«Dije que me iba a jubilar, y quiero hacerlo. Hacer películas es agotador», pero también ha remarcado que no podía rechazar la idea de realizar esta historia en Madrid.
«Me resultaba demasiado apasionante«, ha remarcado el director, que ya tenía la idea del guion cuando le llegó la propuesta de hacerla en la capital española.
Como ha explicado Miguel Morales, de la productora Wanda Visión, su hermano José María le ofreció a Allen en el Festival de Venecia de 2023 rodar en España, una oferta a la que respondió positivamente unos meses después en el certamen cinematográfico de Berlín.
La película contará con un patrocinio de 1,5 millones de euros de la Comunidad de Madrid y con apoyo logístico y de distribución del Ayuntamiento de la capital a cambio de la promoción para la región en todo el mundo que supondrá el filme, que en su futuro título, aún por desvelarse, deberá incluir el nombre de Madrid.
De hecho, tanto la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, como el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, han acudido previamente al lugar de la rueda de prensa para hacer declaraciones.
Almeida ha detallado que Allen, a quien ya se ha visto estos días previos paseando «como un madrileño más», rodará durante seis semanas en más de treinta localizaciones de Madrid y Aranjuez.
Woody Allen ha rodado en el pasado películas relacionadas con ciudades europeas como Midnight in Paris, y en España lo ha hecho con Rifkin’s Festival, que rinde homenaje a la ciudad de San Sebastián, y Vicky Cristina Barcelona, en la capital catalana, por lo que esta es su tercera película rodada en el país.
