Publicado: octubre 1, 2026, 10:00 am
Aunque suene triste y hasta un poco absurdo, a Cristiano Ronaldo (CR7) ya no lo quieren más en su selección nacional de fútbol. Y esta no es una decisión que haya tomado la afición; por el contrario, sus compañeros de equipo —que desde el Mundial habían mostrado su descontento— y ahora su nuevo entrenador en jefe, Jorge Jesús, han hecho que la novela termine de la forma más triste posible.
Esto ha provocado que Cristiano Ronaldo salga por la puerta de atrás, como ya pasó en su última temporada en el Manchester United —de la que ya hemos hablado en “Hasta el mejor del mundo puede ser despedido”—. Recientemente, CR7 abandonó la concentración de su selección para regresar a concentrarse con su club, ya que el entrenador había mencionado que no jugaría dos partidos.
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Ante esto, CR7 decidió publicar un mensaje en sus redes sociales y mencionar que en breve dará una explicación, cerrando únicamente con palabras de aliento para sus compañeros de equipo: “Ahora es el momento de desearles buena suerte”. Ante esta situación, me quedé reflexionando sobre casos parecidos de directivos que, después de una larga trayectoria, no quieren retirarse. Y es normal: cuando estás en tu etapa de mayor impacto y con el poder que esta conlleva, es obvio que no quieras dar un paso al costado.
Por esa razón, vale la pena hacer una breve reflexión para entender que, si vives una carrera corporativa exitosa y encuentras algunas de estas señales, es necesario que actúes o hagas algún cambio en tu conducta:
1. Datos duros: A pesar de que las estadísticas avalan a CR7 como el jugador que ha anotado más goles en la historia del fútbol y como el máximo goleador de su selección, durante los últimos años los números, como suelen ser de fríos, nos han demostrado que su selección dependía cada vez menos de él. Durante 2016, 2017, 2018 y 2019, su promedio era de un gol por partido, pero después de esto solo en 2023 y 2025 volvió a acercarse a esta estadística.
2. Cultura de trabajo: Fueron muchas las publicaciones, insinuaciones y hasta declaraciones de varios de sus compañeros de selección que señalaban que no se sentían cómodos con el ambiente de trabajo que tenían con una figura como CR7 en el equipo. Ojo, acá no es cuestión de gustos. En lo personal, creo que CR7 es el mejor jugador de la historia, pero varios de sus compañeros no lo veían así. Ante esto, es normal buscar excusas, pero si en un grupo, aunque seas el mejor, no eres valorado, no debería ser el lugar al que perteneces.
3. Sucesión: Además, algo que ha causado gran revuelo —y es obvio— es que no ibas a dejar de utilizar a un jugador que te seguía dando resultados y que, sobre todo, no tenía un reemplazo. Y sí, sin dudarlo, es irremplazable, pero hubo pocas oportunidades de probar a otros jugadores para que naturalmente tomaran su lugar. Durante un periodo de 2003 a 2026, es decir, 23 años, se probaron pocas alternativas, ya que CR7 jugó casi todos los minutos. En el mundo empresarial, esto significa que a veces algunas empresas buscan refrescar los ciclos de trabajo, no porque no rindas, sino simplemente porque es necesario ajustar el equipo para incorporar nuevas ideas.
4. Salir por tu decisión: Finalmente, es importante analizar que, si has brindado lo mejor de ti y entregado títulos que tu país nunca había alcanzado, lo mejor era que se retirara después del Mundial, con todos los elogios que se merece, no solo con un post en redes sociales. Es algo que pasa mucho: ¿cuántos casos de empleados hemos visto en LinkedIn que dicen que salen de una organización cuando realmente sabemos que los han despedido, a pesar de haber entregado grandes resultados durante años?
Mi última reflexión sería en torno a que dejar ir es muy difícil, no solo por la seguridad que te da un trabajo, sino también por lo complicado que es cambiar todo tu entorno. Pero, en su lugar, te propongo una analogía desde otra perspectiva: recuerda algún trabajo en el que fuiste muy feliz por el ambiente de tu equipo, por tu jefe y porque, además, te valoraron mucho. Tú entregaste grandes resultados, pero en algún momento decidiste dar un paso al costado. Pudo ser por una mejor oportunidad o porque tenías un tema personal. Seguramente en esa organización aún te recuerdan con mucho cariño y hasta sigues teniendo amigos en esa institución. Eso sucede cuando sabes dejar ir. Y, de nuevo, acá no se trata de definir lo que está bien o mal, pero una leyenda del fútbol mundial y el mejor jugador de la historia de la selección de Portugal merece irse por la puerta grande, porque puso en el mapa a un país que jamás había logrado algo así en el mundo del fútbol y, además, ha dado muchas alegrías a mucha gente. Merece algo más que un post en redes sociales y toda la especulación en torno a qué ha pasado para que haya tomado una decisión en ese sentido.


