Publicado: octubre 1, 2026, 5:00 am
Recientemente se conocieron los datos de la prueba PISA sobre educación. En las cuatro áreas principales -ciencia, comprensión lectora, matemáticas, resolución de problemas computacionales- el desempeño mexicano se mantuvo, por debajo del promedio de los países de la OCDE, lo que expresa un rezago educativo, mismo que viene desde 2009.
Varios países latinoamericanos -Uruguay, Chile y Costa Rica- mostraron mejores condiciones que México. En estos países la clase media ha llegado a constituirse en un poderoso factor de presión social y política sobre las instituciones vigentes. En Uruguay la educación ha sido prioridad. En Chile la educación tiene programas para mejorar la calidad y equidad. El fortalecimiento de la profesión docente ha tenido especial énfasis en sus reformas. En Costa Rica se ha considerado a la educación como su gran proyecto nacional durante cincuenta años.
En un conjunto de 92 países México se ubicó en la posición 64, nivel bajo. Se necesita revalorizar el gasto educativo, la mejor remuneración de los maestros, el entrenamiento con sistemas pedagógicos avanzados, informática en todas las aulas del país, descentralización.
La educación es un importante componente de la inversión en capital humano. Fundamental para el desarrollo de los países. En un estudio del Banco Mundial con 292 países se determinó que solo el 16% del crecimiento económico se puede atribuir al capital físico (maquinaria, equipo, infraestructura) el 20% proviene del capital natural y el 64% se atribuye al capital humano y social, particularmente educación, salud, seguridad social.
Asociado a ello es importante la creación de fuertes redes de protección social para las familias, promover la inclusión social para superar aunque solo sea parcialmente la segregación de origen social que crean las diferencias de clase.
Estado de Derecho, el imperio de la ley la construcción de ciudadanía.
Lograr una ciudadanía plena quiere decir que todo el mundo tenga acceso a los servicios públicos de calidad: educación, salud, pensiones, seguridad social, transporte público.
La ciudadanía plena se fomenta desde abajo de la sociedad, con educación, creando una mezcla de solidaridad comunitaria, economía social, poder local y vida asociativa fuerte.
