Publicado: septiembre 27, 2026, 6:30 am
Desde el romance de Leiva, José Miguel Conejo Torres, con Macarena García, poco se suele conocer de la intimidad del cantante. Y es que aunque sus fans se cuentan por millones y está acostumbrado a multitudinarios conciertos, prefiere llevar con la máxima discreción su vida privada. Sin embargo, desde hace unos meses no solo estaría en una relación con Almudena Cañedo, a quien le lleva 15 años. Poco a poco, la historia de amor se ha ido consolidando con momentos que les refuerzan tanto como pareja como profesionalmente.
Cómo surgió este noviazgo es algo que se desconoce. Aunque Leiva siempre ha preferido mantenerse alejado de los titulares en lo que a su situación sentimental se refiere, se sabe que sus caminos se cruzaron en 2022. En aquel entonces, la modelo, que ahora trabaja como ilustradora y empresaria, protagonizó el videoclip de la canción Con el pañuelo en los ojos. Aunque en aquel momento, su historia de amor tendría que esperar un poco. Según publicó la revista ¡HOLA!, el pasado enero, fuentes cercanas a la pareja comentaron que Leiva y Almudena habían tenido sus idas y venidas.
De hecho en 2023 compartieron un breve romance, pero aquello no funcionó y tomaron caminos separados durante varios años. Algo sucedió para que se diera el reencuentro y, en aquella ocasión, no solo empezaron a verse de nuevo, sino que han llegado al punto en que la relación goza de una salud estupenda, como veremos a continuación. De lo que sí hay pruebas, además de unas fotos en enero dando un paseo por Madrid, es de su esperado debut como pareja, que fue tan estiloso como ellos mismos.
El momento que situó a la nueva pareja en el mapa tuvo lugar el pasado marzo, era la primera vez que aparecían juntos en un evento y, además, escogieron la conocida como la capital del amor: París. Y no fue un estreno cualquiera, ya que acudieron juntos a un desfile de la Semana de la Moda de la ciudad especifico. Fue un show donde la ilustradora tenía un papel muy especial, ya que era la encargada de pintar a mano las botas que llevaron las modelos de la firma Gabriela Hearst.
Y sentados en el front row y posando para las cámaras, ambos lucieron traje de chaqueta y pantalón y botas estilo cowboy. Si ya no había dudas de lo consolidada que estaba su relación, han pasado un verano juntos y, a la vuelta a la rutina, han alcanzado otro hito sentimental. A comienzos de septiembre tuvo lugar el primer concierto en Madrid del final de la gira de Leiva, Gigante. Y, en las primeras filas de la zona reservada para el público vip, estaba su novia junto a los padres del cantante.
De romance intermitente a relación sólida
No puede tratarse de un momento más significativo al mostrar que están completamente integrados en la vida del otro y que, por encima de todo, son sus mayores fans. Por no hablar de que a raíz de entrevistas que ha hecho el artista, como la de Rolling Stone el pasado mayo, hay fans que no descartan que haya música de su último álbum inspirada en la modelo. Como el propio Leiva reconoció, su disco fue escrito en unas circunstancias muy concretas: «En un duelo importante con una pareja que tuve durante muchos años y en un tránsito con el arranque de otra pareja«.
Y otra frase simbólica que recogió la revista, en palabras de Leiva: «La salida de algo muy fuerte y la entrada de algo muy iluminado«. Podría haber hecho alusión al final de su historia con Macarena García y el comienzo con Almudena Cañedo. De cualquier manera, teniendo en cuenta que han pasado por diferentes etapas, son el ejemplo perfecto de que no siempre las historias de amor avanzan en línea recta.
A veces hace falta darse tiempo y distancia para gestionar esos duelos sentimentales antes de coincidir en el mismo punto de estar dispuesto a ilusionarse. Y por mucho que al conocerse se dieron idas y venidas, ahora se encontrarían en un momento muy diferente. Entre su debut como pareja en la pasarela internacional de la artista y el concierto del cantante, el común denominador es el mismo. Han pasado de los encuentros y las incertidumbres a ser una presencia estable en la vida del otro.
Y otro detalle importante es que parecen haber encontrado la forma de estar juntos sin renunciar ni a su desarrollo profesional ni a los momentos importantes de su vida. Su postura sería más bien la de acompañarse -cuando la ocasión lo requiere-, pero sin llegar a eclipsar al otro, e incluso convertirse en respectivas fuentes de inspiración. Leiva y Almudena han dado con un ritmo cómodo y firme y a la vista está que el equilibrio entre compartir proyectos y familia, les está funcionando.
