Publicado: septiembre 14, 2026, 12:00 pm
La comunicación humana no se limita a las palabras. Un gesto con la cabeza, encogerse de hombros o levantar un puño pueden aportar significado a una conversación y transmitir emociones e intenciones. Ahora, la ciencia ha dado un paso para intentar devolver también esta dimensión no verbal de la comunicación a personas con parálisis.
Un equipo de investigadores de la Universidad de California San Francisco (UCSF) ha desarrollado un implante cerebral capaz de descodificar simultáneamente el habla y los gestos de personas con parálisis y trasladarlos a un avatar en una pantalla. El avance abre una nueva vía para desarrollar interfaces cerebro-ordenador que permitan una comunicación más completa y natural.
Los resultados, publicados en la revista Nature Neuroscience, podrían tener especial relevancia para personas que han perdido la capacidad de hablar y realizar determinados movimientos como consecuencia de un accidente cerebrovascular o de enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Hasta ahora se habían desarrollado distintas neuroprótesis para ayudar a personas con parálisis a comunicar palabras, pero el nuevo trabajo busca ir más allá e incorporar también los gestos.
Tres personas con parálisis del tracto vocal
Para conseguirlo, los investigadores emplearon técnicas de aprendizaje automático con las que registraron la actividad neuronal relacionada con el habla y con determinados movimientos físicos. El estudio contó con tres personas con parálisis del tracto vocal y de las extremidades, a las que se colocaron implantes cerebrales conocidos como matrices de electrocorticografía en la corteza sensoriomotora, una región cerebral implicada tanto en el control de los movimientos como en el procesamiento de las sensaciones táctiles.
Los científicos comprobaron que un único implante podía captar señales vinculadas a diferentes tipos de movimientos. Entre ellos estaban tanto los movimientos de la boca y la cara relacionados con el habla como los de las extremidades superiores y gestos como encogerse de hombros, levantar el puño o asentir con la cabeza. Con dos de los participantes, los investigadores utilizaron decodificadores paralelos de habla y gestos para animar un avatar de cuerpo completo.
El funcionamiento del sistema permite transformar la actividad cerebral de los participantes en comandos capaces de determinar las palabras y expresiones que reproduce ese avatar. Para evaluar su efectividad, los investigadores pidieron a los participantes que intentaran realizar gestos concretos, responder a indicaciones conversacionales o hacer ambas cosas simultáneamente.
Una precisión media del 100%
En las tareas de conversación, el sistema consiguió descodificar tanto el habla como los gestos de los dos participantes. Uno de ellos llegó a alcanzar una precisión media del 100 % en ambos tipos de decodificación durante tres bloques temáticos. Los investigadores observaron, además, que entrenar el sistema conjuntamente con el habla y los gestos mejoraba su rendimiento y reducía los errores.
Los resultados son prometedores, aunque sus propios autores advierten de que todavía queda camino por recorrer antes de que una tecnología de este tipo pueda tener un uso generalizado. «Aunque será necesario hacer pruebas con más participantes y con conjuntos más amplios de palabras y gestos antes de que la tecnología pueda utilizarse ampliamente, creemos que nuestro dispositivo puede permitir una comunicación multifacética y realista», señala Edward Chang, profesor de cirugía neurológica en la UCSF y uno de los autores del estudio. Según Chang, el trabajo abre la posibilidad de recuperar parte del dinamismo natural de la comunicación en personas que han perdido sus capacidades verbales y no verbales.
El dispositivo utilizado en la investigación todavía funciona mediante cables que conectan los sensores implantados en el cerebro con unidades externas de procesamiento. El equipo, sin embargo, prevé probar próximamente una versión totalmente implantable e inalámbrica, con mayores posibilidades de utilización a largo plazo. «Estos prometedores resultados me dan esperanzas de que, en el futuro, los pacientes con parálisis grave puedan recuperar la naturaleza holística de la comunicación humana», afirma Debara Tucci, directora del Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
