Publicado: septiembre 9, 2026, 8:30 pm
El país de los tulipanes (algo pasados por agua, realmente) acoge a partir del viernes la cita deportiva femenina más relevante del panorama mundial: la Solheim Cup de golf . El choque entre Estados Unidos y Europa siempre asegura una lucha titánica, no exenta de morbo, pero a esto se añade que las primeras no ganan en suelo europeo desde 2015. Aunque defienden título después de su triunfo de 2024 en Virginia (15,5-12,5), parece que el equipo en modo ‘familia’ que les recibe y el enfervorecido público local se les atragantan al cruzar el charco. Bien es cierto que el palmarés histórico sigue de su lado: Estados Unidos domina la serie con 11 victorias, 7 derrotas y 1 empate desde que arrancó el duelo en 1990. Sin embargo, la historia reciente coloca a Europa con tres triunfos en las cuatro últimas ediciones y este año saltan al campo dispuestas a recuperar el trofeo y la gloria. Entre las veteranas aparece Carlota Ciganda , que suma su octava participación con cinco victorias. Este año, además, tiene la misión de amadrinar a otra joven española: la malagueña Julia López . El carácter de nuestras jugadoras, siempre sonrientes e irradiando buena energía, siempre es bien recibido en un equipo que durante tres días se convierte en una verdadera familia, por más que sus doce integrantes representen a ocho nacionalidades bajo el paraguas de la bandera azul y sus doce estrellas. Al igual que sucede en las últimas décadas con la Ryder Cup, el golf español está muy presente en estas citas bienales del máximo nivel. Aunque el número de jugadoras ibéricas no es todavía muy elevado (Raquel Carriedo, Paula Martí, Ana Belén Sánchez, Tania Elósegui, Azahara Muñoz, Carlota Ciganda, Beatriz Recari y ahora Julia López), también ha habido vicecapitanas y, en esta ocasión, una presidenta del Circuito Europeo (LET), como Marta Figueras-Dotti. La madrileña está exultante con el crecimiento del golf femenino continental, pero cuando mira más allá de su puesto no puede dejar de pensar como la jugadora que fue y la entrenadora que sigue siendo. Así, su análisis es meramente deportivo y afirma estar «encantada de que haya entrado Julia López Ramírez y de que haya cuatro debutantes en el equipo. Creo que la capitana Anna Nordqvist ha hecho una selección con mucha valentía porque sabe que en la Solheim las jugadoras se transforman y aunque haya chicas sin experiencia o que no esté jugando excesivamente bien –como puede ser a lo mejor Carlota en las últimas semanas– se van a transformar y va a ser una pasada. O sea, que veo un equipo superfuerte». Ese optimismo lo mantiene Anne van Dam, una neerlandesa de mucha relevancia competitiva con experiencia previa en el torneo pero que en esta ocasión está presente como vicecapitana después de su reciente maternidad. Por ello puede analizar desde dentro cómo es la experiencia de vivir una Solheim en su país. «Era fantástico ver cómo nos está apoyando todo el mundo. Ver las ganas de los aficionados holandeses es genial y es muy bueno para los Países Bajos tener una prueba tan grande aquí. No tenemos muchas oportunidades para que los jóvenes vengan a ver algo así y se inspiren. Es agradable estar en un papel diferente, sin jugar, y lo estoy disfrutando mucho». A Van Dam no se le escapa que Carlota va a ser el alma mater de las suyas, con ocho participaciones a su espalda . «Es genial tenerla como líder. La conozco desde que era amateur. Siempre estuvo unos pasos por delante de mí y ya entonces era fantástica como amateur y ganaba mucho. Ahora lleva muchos años en el circuito y sigue teniendo éxito. Estoy muy emocionada por verla aquí porque es donde ella se crece. Es como si viviera para esos momentos, estoy muy contenta de que esté en el equipo». En el bando contrario los ánimos están un poco más comedidos. Alison Lee ya jugó hace dos años en Finca Cortesín y sabe que las europeas en su terreno son temibles. Por eso, no quiere lanzar las campanas al vuelo con respecto a una eventual revalidación de su título. «Nuestro equipo de este año es muy diferente, con muchas caras nuevas. Ambos bandos han protagonizado actuaciones increíbles. Como estadounidense, me encantaría ver una actuación sólida de nuestro equipo y también buenas actuaciones de jugadoras como Rose Zhang o Maja Stark, que son dos jóvenes increíbles, y resultan emocionantes de ver. Serán unos días de golf muy divertidos en los Países Bajos , pues la Solheim Cup es algo que tanto las jugadoras estadounidenses como las europeas valoramos enormemente».
