Publicado: julio 27, 2026, 7:30 am
La situación en España por el fuego sigue siendo muy complicada y Bruselas la monitoriza en tiempo real. De momento, el país ha recibido ayuda de Grecia, Italia y Portugal, y está a la espera de que el despliegue sea mayor con más apoyo llegado desde Turquía este mismo martes, según han confirmado fuentes comunitarias. Ahora mismo en los focos activos en Madrid y Castilla y León hay dos aviones llegados desde Grecia y otros dos desde Italia, así como tres vehículos terrestres de Portugal. De Turquía está previsto que lleguen dos helicópteros, tal como han explicado las mismas fuentes.
Todo eso se desarrolla a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil y de la Reserva RescUE. La Comisión Europea cuantifica en más de 80.000 las hectáreas quemadas, y al mismo tiempo avisa: «La situación no está bajo control todavía».
Una situación similar es la que se da en Francia. Bajo el mecanismo, y reforzando el operativo nacional, hay ahora mismo desplegadas seis aeronaves: dos aviones de Portugal, dos de Suecia, un Canadair de Croacia, un helicóptero de Chequia y otro más de Bélgica. En total, siete recursos aéreos desplegados en territorio galo, según fuentes comunitarias. Además, hay apoyo de un helicóptero procedente de Suiza que, eso sí, no se encuentra operando bajo el mecanismo europeo. Francia también está pendiente confirmar dos helicópteros más desde Alemania, otros dos de Portugal y dos aviones de Turquía; en el caso francés se han alcanzado alcanzado ya más de 42.000 hectáreas en la última ola de fuegos -115.000 en total desde el primer incendio- y tampoco está bajo control.
Las fuentes comunitarias han explicado asimismo que los factores comunes en ambos países son que se trata de incendios muy complejos y difíciles de extinguir. Esto se debe a las zonas urbanas. Significa que el fuego está alcanzando áreas residenciales, pero también zonas industriales. Esto obliga a dividir los recursos nacionales y la estrategia nacional que están aplicando sobre el terreno, porque, ante todo, los equipos de respuesta tienen que proteger todos esos bienes y, en primer lugar, a los ciudadanos afectados, desarrollaron desde Bruselas.
El Mecanismo de Protección Civil de la Unión es un mecanismo de solidaridad entre los 27 Estados miembros y los Estados participantes del entorno de la UE. Esto incluye Noruega, Islandia, Turquía, los Balcanes Occidentales, Ucrania y Moldavia. Esta comunidad de países trabaja para prepararse y responder a los desastres, con el fin de colaborar de manera más eficaz, ser también más eficientes y, en definitiva, constituir un bloque más fuerte para responder a cualquier tipo de desastre o crisis dentro de la UE, pero también con alcance global, ya que opera en todo el mundo, recordaron las fuentes.
Dentro de este mecanismo, el ERCC (por sus siglas en inglés), el Centro de Coordinación de la Respuesta a Emergencias, es el corazón del sistema: coordina las diferentes solicitudes de asistencia y las ofertas de ayuda, además de supervisar la situación las 24 horas del día, y todos días de la semana. Tenemos compañeros presentes durante todo el día, durante todo el año. Esa forma de trabajar ininterrumpidamente, añaden las fuentes, permite una mejor coordinación porque facilita la tarea del país solicitante. Al mismo tiempo, se pueden recibir ofertas de asistencias de otros países que forman parte del mecanismo
Eso sí, solo la asistencia aceptada recibe apoyo por parte del centro, tanto en la coordinación operativa como en la cofinanciación. Existe una cofinanciación del transporte de esta asistencia y, en algunas ocasiones, también de los costes operativos. De esta forma es como se está trabajando en estos momentos tanto en Francia como en España, sostienen desde la Comisión Europea.
Al mismo tiempo, la UE cuenta con la llamada Reserva Europea de Protección Civil. Se trata de un conjunto de capacidades de los Estados miembros que han recibido apoyo y financiación de la UE para alcanzar un nivel de interoperabilidad y cumplir determinados estándares que garantizan que se pueda trabajar de manera más eficaz a nivel europeo, resumen desde la portavocía del Ejecutivo comunitaria.
Si estos dos niveles, las ofertas espontáneas y la Reserva Europea de Protección Civil, no son suficientes, la Comisión dispone de otra capa de capacidades que llamamos RescUE. Se trata de una red de seguridad del sistema que permite complementar la respuesta de los Estados miembros. Esto es especialmente importante en el caso de los incendios forestales.
En el caso del combate contra los fuegos, la Unión cuenta también con un programa de preposicionamiento. Esto significa que más de 770 bomberos de 14 países diferentes se distribuyen durante el verano en zonas de alto riesgo: Portugal, España, Francia, Italia, Grecia y Chipre. Estos equipos preposicionados pueden ayudar en las actividades de respuesta, pero también están allí para intercambiar buenas prácticas, matizan las fuentes, con la idea de ampliar la red de trabajo y coordinación en épocas como la actual.
