Publicado: julio 21, 2026, 1:30 am
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha asegurado este lunes que mantuvo una llamada que «se desarrolló muy bien» con el primer ministro británico, Andy Burnham, en la que ambos hablaron sobre yacimientos de petróleo en Reino Unido y cooperación militar, además de confirmar que ambos se reunirán «en un futuro próximo».
«Tuve una conversación muy buena con el nuevo primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham. Hablamos sobre muchos temas, incluida la excelente relación que hemos mantenido con el Reino Unido. Nos reuniremos en un futuro próximo para tratar asuntos de interés mutuo», aseguró Trump -en un mensaje en su plataforma Truth Social.
«Tratamos temas como el petróleo del Mar del Norte, el comercio, la alianza militar, el desminado del estrecho de Ormuz y muchas otras cuestiones», añadió Trump.
El mandatario estadounidense insistió en los últimos meses del mandato del predecesor de Burnham, Keir Starmer, en el error que suponía que su Gobierno no explotara las reservas de petróleo en Escocia, que cuenta con importantes yacimientos probados de crudo cuya explotación está limitado por regulaciones locales.
Trump también ha protestado airadamente por el hecho de que en Escocia se haya apostado por el uso de energía eólica y de que las turbinas estropean las vistas en los campos de golf que posee ahí.
A su vez, tras décadas de estrecha cooperación militar entre Londres y Washington, la falta de apoyo incondicional por parte del Ejecutivo de Starmer en la guerra contra Irán, especialmente en lo que se refiere a la limitación en el uso de bases británicas para el despegue de aeronaves que han participado en bombardeos sobre el país persa, fue además un tema que generó duras críticas del magnate neoyorquino para con el ex primer ministro.
«La llamada fue interesante y se desarrolló muy bien. Le deseé al primer ministro Burnham ¡buena suerte y éxito!», escribió en su mensaje Trump, que aseguró que Burnham, exalcalde Manchester. «tiene una gran tarea por delante» pero que considera que «será capaz de llevarla a cabo».
«Y, por supuesto, ¡Estados Unidos estará allí para ayudar!», añadió el inquilino de la Casa Blanca.
Tras la dimisión de Starmer, Burnham asumió hoy como el séptimo jefe de Ejecutivo del Reino Unido en la última década con la promesa de aliviar el costo de la vida o respetar la disciplina fiscal y también los compromisos en materia defensa con los socios de Londres, que tiene en Washington a su principal aliado militar.
