Esther Martínez: «Unos miserables quisieron aguarnos la fiesta; no podemos dar ni un paso atrás» - Venezuela
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Esther Martínez: «Unos miserables quisieron aguarnos la fiesta; no podemos dar ni un paso atrás»

Publicado: julio 20, 2026, 8:30 pm

Vestida de rojo de pies a cabeza, con un abanico en la mano del mismo color y gafas de sol con la bandera española, plantó cara a varios radicales abertzales que trataban de sabotear la retransmisión de la final del Mundial en Bilbao. Esther Martínez, portavoz del PP en el Ayuntamiento bilbaíno y secretaria general del PP vasco, peleó para que la ciudad tuviera una pantalla gigante después de que el alcalde, del PNV, se opusiera. —El alcalde dijo que no habría pantalla municipal porque no veía «una necesidad social». Pues se congregaron 10.000 personas en la que puso el PP. —Obviamente fue una decisión tremendamente torpe y la explicación era sencillamente ridícula. Creo que intentaron cercenar el derecho que teníamos los bilbaínos a poder disfrutar de la selección con una pantalla gigante igual que el resto de españoles. Luego vinieron los otros cuatro energúmenos a intentar reventarla. Y ni una cosa ni otra. —¿El problema es la alergia a los colores de la Selección? —El problema es que el nacionalismo pone el nacionalismo por encima de todo. Nosotros ponemos por encima a las personas. Creo que es una desgracia tener un alcalde que no sabe representar lo que queremos la mayoría de los bilbaínos como ayer se demostró. Nos quieren hacer pasar a todos por el mismo aro, y el aro del nacionalismo es muy estrecho para abarcar al conjunto de los vascos. —¿La gente se rebela contra estas imposiciones? —Yo creo que tenemos que defender a la mayoría de los de los vascos que no pensamos de esa manera. Y hay que defenderlos sin ningún tipo de complejos porque eso es defender la libertad. Para eso estamos. Quien quiera ver a la Selección, que lo haga; y el que no, pues muy bien. A nadie se le ha obligado a nada. Aquí había también mucha gente que apoyaba a Argentina con absoluta normalidad. —Y teníais una representación muy importante en el campo… —Bueno, es que los gritos que se escucharon en la pérgola cada vez que salía Nico Williams, con cada parada de Unai Simón o con las intervenciones de Laporte… Nosotros sentimos enorme orgullo por nuestro Athletic, faltaría más; pero también lo sienten los donostiarras por la Real Sociedad y por el Villarreal; por Oyarzabal y Zubimendi. En el PP vasco queremos representar a la mayoría. —Se enfrentó a los abertzales directamente. ¿Cómo se afronta un momento así? —Les vi venir por detrás. Eran cuatro energúmenos que pretendían tirar la pantalla, cortar los cables… Era como una hora antes de que comenzara el partido, pero ya había cientos de familias disfrutando de la previa. Lo que no iba a consentir es que nos aguaran la fiesta. A mí ese momento se me hizo eterno, pero justo después aparecieron varios ertzaintzas, a los que les agradezco su profesionalidad. Nosotros contuvimos ese primer momento, que era esencial. El problema en la Ertzaintza, como en la policía municipal de Bilbao, son los liderazgos, que no están a la altura. Mucha gente joven esa noche me decían que había sido la mejor de su vida. Los niños estaban entusiasmados. Había familias enteras, con los abuelos. Por supuesto que no íbamos a dejar que lo reventaran. —Hay 20 personas identificadas en Vizcaya por agresiones e insultos a los aficionados. Mucha gente se pregunta si esto no va a acabar nunca. —Acabará porque somos mejores y seremos más, sin ningún género de dudas. Y a esa gentuza, que son unos miserables que vinieron a intentar reventarnos la fiesta, se les tiene que juzgar. Para eso está la ley, que tiene que cumplirse. No hay nada más importante que la libertad de cada uno. —¿Los radicales siguen encontrando un respaldo institucional para mantener esos comportamientos? —Pues desgraciadamente. Mientras haya quienes les hagan el caldo gordo y sean cargos públicos, pues evidentemente sí. Ellos, además, se prevalen de eso. Por eso digo que no se puede dar un paso atrás. Bilbao es una ciudad liberal, plural. Los no sepan convivir, sobran. Igual que esas actitudes. La violencia no puede tener cabida. Tenemos una Constitución en la que cada uno puede ser lo que quiera, cumpliendo la ley, que es igual para todos. Pero se puede ser del PP, del PSOE, independentistas… Y ahí ya nos sometemos al escrutinio de las urnas, aunque a Pedro Sánchez eso no le guste mucho. Pero es la verdad. Cada uno que defienda lo que estime, pero que nos dejen a los demás. —Habla de las futuras elecciones. Tanto PNV como Bildu sostienen al Gobierno. ¿Eso va a cambiar antes de que termine la legislatura? —El PNV tendrá que explicar ese apoyo algún día. Y es verdad que el pacto de Bildu con Sánchez ni siquiera está por escrito. Hemos ido viendo a lo largo de estos años en qué consistía. Pero tengo claro que son dos partidos que no es que convivan, es que se solapan. Están juntos y revueltos, porque yo hay veces que ya no distingo a unos de otros. Este fin de semana estaban juntos en Bergara. Fíjate si van juntos, ahora que hablamos de fútbol, que de cara al Mundial de 2030 Bilbao se presentó como sede. Tenemos la catedral del fútbol español en nuestra ciudad, San Mamés. Pues salieron los dos diciendo que mejor fuera una subsede junto a Donosti. Que eso era un mundial del país y que se repartieran los partidos. Es decir, hablamos de un Mundial, de lo que eso significa, de la actividad económica, y ellos solo piensan en el esquema del nacionalismo. Que forma de pensar tan pequeñita.

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