Publicado: julio 20, 2026, 2:30 pm
Los drones ucranianos han vuelto a golpear en la madrugada de este lunes la región de Moscú con un ataque masivo dirigido contra infraestructuras logísticas y energéticas cercanas a la capital rusa, en cuyo horizonte se han visto desde primera hora de la mañana enormes columnas de humo en distintos puntos.
«Nuestras acciones de largo alcance han logrado resultados contra instalaciones logísticas y un depósito de petróleo. Los objetivos estaban a más de 400 kilómetros de nuestra frontera», ha confirmado el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que ha puesto en valor la capacidad de «las fuerzas de sistemas no tripulados» de su ejército, así como la labor de sus servicios de inteligencia y fuerzas de operaciones especiales.
Este es uno de los mayores ataques lanzados por el ejército de Zelenski contra la región de Moscú, que desde hace meses está siendo golpeada de forma recurrente por los drones ucranianos. Las autoridades rusas lo han descrito en concreto como uno de los más graves después del que tuvo lugar el 7 de julio, cuando fue golpeada por 430 drones de Kiev.
En esta ocasión, Moscú ha denunciado el lanzamiento de «más de 400 drones» por parte de Ucrania en un ataque que ha dejado al menos dos heridos en la región capitalina e importantes daños materiales, según ha indicado el alcalde de la capital, Sergei Sobianin, en un mensaje en redes sociales.
La ofensiva ha provocado un incendio en un depósito de petróleo en la ciudad de Podolsk, a una treintena de kilómetros al sur de Moscú, y también se registró un incendio en la misma ciudad en un almacén de la empresa nacional de comercio electrónico Wildberries, cuyas instalaciones ya fueron atacadas el sábado. También se produjeron daños contra infraestructuras en la vecina ciudad de Domodédovo, donde se encuentra uno de los principales aeropuertos.
El Ministerio de Defensa de Rusia ha manifestado, por su parte, que igualmente se han registrado ataques de drones ucranianos en otras regiones del país y que sus defensas antiaéreas han interceptado 381 vehículos no tripulados en el entorno de Moscú, así como sobre aguas del mar de Azov, el mar Negro y la península de Crimea. Las autoridades locales rusas han reportado al menos cinco muertos y más de 20 heridos en esos ataques.
Cruce de ataques
La guerra dejó este lunes nuevas víctimas civiles en ambos bandos. En territorio ucraniano, al menos cinco personas murieron en ataques rusos contra las ciudades de Zaporiyia, Pavlograd y Kramatorsk. En Zaporiyia fallecieron tres personas, entre ellas una niña, después de que un proyectil impactara contra un edificio residencial.
En Pavlograd, en la región de Dnipropetrovsk, dos personas perdieron la vida por el lanzamiento de una bomba aérea sobre una zona residencial y otras trece resultaron heridas. Además, dos personas murieron en Kramatorsk tras una serie de hasta seis bombardeos rusos, según las autoridades ucranianas.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó también nuevos ataques con misiles de precisión y drones kamikaze contra infraestructuras portuarias de la región de Odesa, utilizadas, según Moscú, por las Fuerzas Armadas ucranianas. Entre los objetivos alcanzados figura el puerto de Odesa, donde fueron destruidos depósitos de combustible.
Las autoridades ucranianas denunciaron además que el domingo un misil ruso impactó contra un mercante de propiedad turca que transportaba grano, causando la muerte de diez marineros. El buque estaba tripulado por 17 ciudadanos sirios e indios y un ucraniano, y, según la Armada de Ucrania, fue alcanzado por tres misiles de crucero Kh-59 y Kh-69.
A su vez, Rusia denunció un ataque ucraniano con drones contra un autobús de pasajeros en la región fronteriza de Bélgorod, que dejó al menos cinco civiles muertos, entre ellos un menor, y otros 23 heridos, según informó el gobernador regional, Alexandr Shuváev.
