Publicado: julio 16, 2026, 2:30 am
El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado este miércoles la imposición de un arancel del 25 % a determinados productos procedentes de Brasil, una medida ordenada por el presidente Donald Trump tras la conclusión de una investigación comercial iniciada hace un año bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR) sostuvo que la investigación determinó que varias polÃticas y prácticas del Gobierno brasileño son «irrazonables» y restringen el comercio estadounidense, de acuerdo con un comunicado de la dependencia.
Entre las medidas citadas están las relacionadas con el comercio digital y los servicios de pago electrónico, aranceles preferenciales considerados injustos, la aplicación de normas anticorrupción, la protección de la propiedad intelectual, el acceso al mercado del etanol y la deforestación ilegal.
El embajador y representante comercial de EEUU, Jamieson Greer, afirmó que los nuevos gravámenes buscan proteger los intereses económicos estadounidenses frente a prácticas comerciales que considera desleales.
Según dijo Greer, las negociaciones mantenidas con Brasil durante el último año no lograron resolver las diferencias, aunque aseguró que Washington mantiene abierta la puerta para continuar el diálogo.
Greer acusó además a Brasil de perjudicar a empresas tecnológicas estadounidenses, de retroceder en la aplicación de medidas anticorrupción y de permitir que agricultores brasileños obtengan ventajas competitivas mediante el uso de tierras deforestadas ilegalmente, lo que, a su juicio, ha dificultado el acceso de trabajadores, productores y exportadores estadounidenses al mercado brasileño.
La investigación incluyó consultas formales con el Gobierno de Brasil, dos audiencias públicas y el análisis de más de 360 comentarios escritos presentados por particulares y organizaciones.
Además, 77 testigos comparecieron en las audiencias celebradas este mes antes de que la Administración Trump adoptara la medida definitiva.
Brasil activa su ley de reciprocidad y culpa a los Bolsonaro
El Gobierno de Brasil, por su parte, ha anunciado que iniciará de inmediato los trámites para aplicar la ley de reciprocidad en respuesta a los aranceles del 25% impuestos por Estados Unidos a determinados productos brasileños. La presidencia ha calificado la decisión como un «hito lamentable» en las relaciones bilaterales y ha rechazado que existan motivos para adoptar medidas unilaterales contra el paÃs.
La Administración de Luiz Inácio Lula da Silva ha defendido que Estados Unidos ha acumulado durante los últimos 15 años un superávit comercial de 424.500 millones de dólares con Brasil. Además, ha informado de que volverá a llevar el caso ante el mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio.
La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos ha concluido que varias polÃticas brasileñas han restringido el comercio estadounidense, entre ellas el sistema electrónico de pagos PIX, las normas anticorrupción, la protección de la propiedad intelectual, las barreras al etanol y la deforestación ilegal. Brasil, sin embargo, ha cuestionado la legitimidad de una investigación que, a su juicio, no se ha ajustado a las normas multilaterales.
El Ejecutivo brasileño también ha recordado que el 76% de las importaciones estadounidenses ha entrado en Brasil sin pagar aranceles durante 2025 y que el gravamen medio aplicado ha sido del 3,1%. Asimismo, ha asegurado que ha mantenido abierta la negociación durante el último año y que ha presentado pruebas para refutar las acusaciones de prácticas comerciales desleales.
El Gobierno de Lula ha defendido además el sistema PIX y la regulación de las redes sociales, y ha afirmado que no ha renunciado a proteger a las familias y a los menores frente a los intereses de las grandes empresas tecnológicas. En paralelo, ha responsabilizado a la familia del expresidente Jair Bolsonaro de haber colaborado en la construcción del relato que ha desembocado en los nuevos aranceles.
La presidencia ha acusado a los Bolsonaro de haber promovido medidas contra Brasil por intereses electorales, a menos de tres meses de las elecciones presidenciales. Finalmente, ha reivindicado la defensa de la soberanÃa nacional como una obligación que ha situado por encima de las diferencias polÃticas y ha asegurado que no vacilará en preservarla.
