Publicado: julio 14, 2026, 8:30 pm
Se entiende que la felicidad va por dentro y que se ha descargado unos minutos antes en el estadio de Dallas, donde España fulmina a Francia y se mete en la segunda final de un Mundial en su historia. Pero los jugadores de la selección responden tranquilos a la preguntas, muestran serenidad y un mensaje común también en la comunicación. Descansar y recuperar, dicen todos en la zona mixta después del choque. «Sabemos donde estamos, sabemos que estamos a un pasito de conseguir algo histórico y que ninguno de nosotros nos hubiéramos imaginado -dice Oyarzabal, cinco goles ya en el campeonato-. Pero estamos igual de tranquilos que después del partido con Cabo Verde, hace ya mucho tiempo, cuando las cosas no salieron bien. Estamos igual de calmados y confiados en lo que podemos hacer». A Rodri le gusta disertar y analizar. También lo hizo tras vencer a Francia. «Por las características de uno y otro sabías que uno es más explosivo y otro de tenencia. Ha sido sensacionales las ayudas de los laterales, de todo el equipo. Pasito a paso, hemos dado un paso más, el equipo está eufórico, es la segunda vez que estamos en una final y hay que estar tranquilos y descansar». El mismo tono que Oyarzabal, e idéntico talante al de Pedro Porro. El lateral vive el sueño de su vida. Un gol en las semifinales y nombrado mejor jugador del partido (MVP). «Es un sueño hecho realidad, ni en mis mejores sueños podía imaginar, muy feliz por la actitud del equipo desde el principio hasta el final. Hemos hecho un gran partido, todo para poder pasar. Hacemos las cosas muy bien y esto es del equipo, no es nada mío». Pau Cubarsí tiene 19 años y juega con el aplomo de un veterano curtido en cientos de batallas. El central catalán se impuso a la velocidad de los delanteros galos, en particular a Mbappé. Y sacó pecho: «Tener la portería a cero es una de las cosas más importantes en el fútbol. Te ayuda muchísimo. Hubo un runrún de que la defensa y la portería no estábamos bien, pero creo que hemos callado muchas bocas. No hemos encajado y estamos en la final». «Creo que estamos haciendo un trabajo impresionante -añadió el defensa del Barcelona-. Y este trabajo es de todos, de los que juegan y de los que están en el banquillo. Porque en los entrenamientos, con el nivel que tienen, te hacen mejor futbolista». Pedro Porro insistió en esa idea. «Sabíamos que contrarrestar su punto fuerte era clave y lo hemos hecho. Estoy muy feliz. Esto es de los 26 que estamos aquí, Marcos (Llorente) estaba pendiente de si podía seguir o no y me siento muy feliz ahora». El lateral del Tottenham lamentó que uno de sus hijos no hubiera podido ir al estadio porque se encontraba con fiebre, y le dedicó el gol que había marcado y que pasará la historia de la selección española. Oyarzabal es el hombre que no quiere molestar, según dijo allá por la primera fase en una rueda de prensa en la sede de Chattanooga. Tampoco ahora, que lleva cinco tantos y no dudó en el penalti. «Ayer y antes de ayer fui probando cosas con el penalti -comentó el jugador vasco-. Y me hice una idea de cómo podía tirarlo y cómo podía ser. Ha salido bien. Tenía la idea clara, meterme en mi mundo para estar centrado y por suerte, ha salido lo que había pensado».
