Publicado: julio 9, 2026, 8:30 pm
Parece que fue ayer cuando Conor McGregor llegó a la UFC. Cuando aquel chico irlandés empezó a revolucionar las artes marciales mixtas (MMA) tanto dentro como fuera de la jaula, demostrando que la pelea empezaba antes siquiera de llegar al octágono. Parece que fue hace unos meses que se convirtió en campeón tras fulminar en 13 segundos a José Aldo, que brindó las épicas batallas con Nate DÃaz, se convirtió en doble campeón y protagonizó la pelea más grande de la historia contra Khabib Nurmagomedov. Y aunque desde 2018 su continuidad fue mermando, daba la sensación de que la rivalidad con Dustin Poirier podÃa devolver al Conor más activo. No obstante, en su último duelo, en julio de 2021, el irlandés se fracturó la tibia y el peroné, no habiendo peleado desde entonces. Entre medias, este tuvo paso por el cine, diversas polémicas y muchas fiestas que hacÃan dudar de su regreso. Incluso se anunció una pelea contra Michael Chandler la cual nunca se llegó a realizar. Con esto, son cinco años sin ver a McGregor dentro de la UFC, un tiempo que supone un mundo en un deporte en constante evolución y donde los jóvenes talentos aparecen de un dÃa para otro. Para poner en perspectiva al lector, la última vez que Conor McGregor peleó, Messi seguÃa jugando en el Barcelona y Lamine Yamal solo tenÃa 13 años . Pues bien, la compañÃa estadounidense también ha sufrido cambios sustanciales desde entonces. Empezando por los campeones, Francis Ngannou, Israel Adesanya, Jan BÅ‚achowicz, Brandon Moreno y Kamaru Usman seguÃan posando con el oro en sus cinturas. Nombres que a dÃa de hoy parecen muy lejos de volver a portar la corona. Sin embargo, habÃa otros como Charles Oliveira que en aquel momento era el campeón y cinco años después sigue estando en las conversaciones por una oportunidad. Pero aun más impresionante es el caso de Alexander Volkanovski, quien tras una serie de idas y venidas sigue en 2026 con el cinto, igual que en 2021. En cuanto a las divisiones femeninas, solo se mantiene como reina Valentina Shevchenko. Rose Namajunas, campeona en aquellos tiempos perdió el cinturón y Amanda Nunes se retiró. Otra alteración se ve en los rankings libra por libra. Los primeros puestos, ocupados por Islam Makhachev y Valentina Shevchenko hoy en dÃa, eran propiedad de Kamaru Usman y Amanda Nunes en 2021. Hablando del mismo Makhachev, doble campeón en la actualidad, por aquel entonces seguÃa lejos de su primera oportunidad, siendo Thiago Moises su último rival. Otras figuras importantes, como Ilia Topuria y Dricus Du Plessis, tuvieron la coincidencia de estar en las preliminares del UFC 264 . Curiosamente, el último en el que peleó McGregor. Pero esto no termina aquÃ. Para julio de 2021, campeones actuales como Joshua Van y excampeones como Alex Pereira o Jack Della Maddalena, no habÃan debutado siquiera en la promotora. Otras grandes promesas como Ian Garry, actual contendiente al cinturón del peso wélter, o Paddy Pimblett, tampoco estaban en la plantilla durante el último pleito del irlandés. Mismo caso que figuras como Diego Lopes, quien ya ha llegado a pelear dos veces por el cinturón de la UFC, o la facción de los Fighting Nerds, que revolucionó la compañÃa en 2024, teniendo a varios de sus peleadores entre los rankings. Sin duda, cinco años dan para mucho. La UFC que abandonó McGregor aquel fatÃdico julio de 2021 era una organización que aún procesaba su estrella, mientras que la que lo recibe hoy es un ecosistema global mucho más feroz, profesionalizado y poblado por una nueva generación que apenas estaba dando sus primeros pasos cuando él ya reinaba. Conor regresa a un escenario donde los mapas de poder han cambiado, los estilos se han vuelto más sofisticados y los nombres que hoy llenan las carteleras estelares apenas eran promesas en los preliminares de su última noche. Para el irlandés, este retorno no es solo una cuestión de volver a pelear. Es un examen de vigencia en un terreno que, durante su largo silencio, ha aprendido a avanzar y a brillar sin él. Ahora, frente a Max Holloway, McGregor deberá demostrar que, más allá de la historia escrita, su nombre sigue teniendo la autoridad necesaria para doblegar a un mundo que no ha dejado de girar ni un solo segundo en su ausencia.
