Publicado: julio 9, 2026, 12:00 pm
En España los veranos son cada vez más calurosos. Los episodios de calor extremo son cada vez más comunes y escuchar aquello de primera, segunda o tercera ola de calor ya no es nada sorprendente. Ahora bien, por más que nos habituemos a estos subidones térmicos, el organismo sigue teniendo ciertos problemas para encajar las altas temperaturas, sobre todo en cuestiones hormonales y el ciclo menstrual.
Si cuando se produce este calor sofocante tus síntomas premenstruales o tu regla sufre cambios, no estás sola. Los expertos coinciden en que estas altas temperaturas pueden cambiar mucho el ritmo de nuestro organismo, ya que necesita trabajar más para mantener el equilibrio. Este aumento de la actividad afecta a hormonas como el cortisol, el estrógeno o la progesterona. Por lo tanto, hay un impacto directo en el estrés, el estado de ánimo, el sueño y la regularidad menstrual.
La lucha entre el proceso inflamatorio y el calor
Durante el síndrome premenstrual o la misma menstruación el organismo vive un proceso inflamatorio, esto significa que el cuerpo inicia una lucha que se topa con el calor extremo, otro factor inflamatorio. La inflamación tiene como efecto la subida de temperatura por lo que el organismo necesita tener todas sus armas de termorregulación al máximo, por tanto hay un trabajo mayor.
Todo esto aumenta el cansancio y el agotamiento, pero también un cambio en el ritmo circulatorio y hay más deshidratación. Es por ello que muchos estudios recogen las irregularidades de la menstruación durante los episodios de calor extremo, donde muchas mujeres dicen experimentar cólicos más fuertes, reglas más abundantes, ciclos largos o incluso retraso de la ovulación. Por ello durante todo este proceso, el estrés térmico que sufre el organismo, por el cual el cerebro puede llegar a modificar su actividad y alterar el sistema hormonal, es el protagonista principal.
A ello hay que sumarle el papel que juega la hidratación. En situaciones de ola de calor el cuerpo tiende más rápido a la deshidratación. Esto genera así síntomas que van desde la fatiga hasta los dolores de cabeza, pero también a la desregulación hormonal y el ciclo menstrual. Cuando el organismo está ligeramente deshidratado el flujo de la regla se espesa más, lo que hace que la circulación sea más densa y por tanto provoque más dolor en el tejido.
Los consejos de ginecólogos como el Dr. Adeeb Alshahrour, son aquellos que de manera general se deben seguir para un equilibrio saludable, pero sobre todo en un episodio de calor extremo junto a la menstruación. Así pues, es importante beber agua y mantenerse hidratada, cuidar la alimentación Por ello, es importante mantenerse hidratada y cuidar la alimentación (incorporando más fibra, omega-3, proteínas magras y verduras), mantener patrones de sueños regulares e intentar reducir el estrés mediante actividades como el yoga o la meditación.
Y recuerda, ninguna respuesta hormonal es igual, por lo que si presentas reglas dolorosas, lo más recomendable es que un ginecólogo o ginecóloga haga un seguimiento de tu caso concreto.
