Publicado: julio 8, 2026, 2:00 am

La actividad sísmica en Venezuela continúa activa tras los terremotos registrados el pasado 24 de junio, aunque actualmente está dominada por movimientos de baja magnitud, según el reporte sísmico N.°12 divulgado este martes 7 de julio por la ingeniera geóloga Luiraima Salazar.
lapatilla.com
De acuerdo con el análisis publicado en X, la mayoría de los eventos recientes se ubican entre magnitudes 2.0 y 2.9. Sin embargo, durante las últimas horas destacaron varios sismos moderados en el oriente del país, entre ellos uno de magnitud 4.5 al noreste de Yaguaraparo, estado Sucre, además de otros movimientos cerca de Irapa de magnitudes 4.0 y 3.5.
Salazar explicó que estos eventos ocurridos en el oriente venezolano presentan profundidades superiores a los 100 kilómetros, por lo que no corresponden directamente al mismo comportamiento observado en las réplicas superficiales posteriores al doble terremoto.
“Estos no son sismos superficiales, sino sismos de foco intermedio, por lo que no deben interpretarse como réplicas directas de la ruptura cortical ocurrida durante el doble terremoto del 24 de junio”, detalló.
Asimismo, señaló que los movimientos registrados en zonas como La Guaira, Caracas, Aragua y parte del occidente del país mantienen características diferentes, debido a que ocurren principalmente entre los 5 y 15 kilómetros de profundidad.
“Esta diferencia en las profundidades demuestra que no toda la sismicidad registrada actualmente en Venezuela pertenece al mismo proceso de ruptura”, explicó la especialista.
En ese sentido, precisó que el país presenta actualmente dos escenarios sísmicos simultáneos: uno superficial en el centro-norte, relacionado con el reajuste posterior al terremoto principal, y otro de foco intermedio en el oriente, asociado a procesos tectónicos profundos entre las placas Caribe y Suramericana.
Por otra parte, indicó que la concentración de eventos menores en Naiguatá, La Guaira, Caracas, Maracay y La Victoria continúa siendo compatible con una evolución normal después de un terremoto de gran magnitud, debido a la liberación progresiva de esfuerzos y reajustes de fallas.
Finalmente, Salazar recomendó mantener la calma y continuar el monitoreo de la actividad sísmica en Venezuela, especialmente en las regiones donde persisten movimientos. “Este comportamiento forma parte de la dinámica tectónica natural de un país situado sobre un límite activo entre placas”, concluyó.
