Publicado: julio 2, 2026, 8:00 pm
Cumplir años es una alegría para muchas personas, sobre todo cuando somos pequeños y ese día se convierte en algo especial, un gran momento para celebrar con una fiesta con amigos, juegos y tarta, algo muy habitual en España.
Al recordar esa época, solemos sentir que el tiempo pasaba más despacio, los días eran más largos, nos daba tiempo a hacerlo todo, ir al colegio, jugar en el parque, hacer los deberes… Sin embargo, es probable que ahora sintamos que el tiempo vuela, una sensación que no es tal, según explica el experto en longevidad David Céspedes.
David Céspedes: «Eso es lo que conoces como envejecer»
«¿Por qué a medida que cumples años sientes que el tiempo pasa más rápido? No, no es tu imaginación, es tu cerebro», comienza explicando el experto en longevidad en uno de los vídeos de sus redes sociales, que emplea para la divulgación e intenta acercar a sus seguidores la ciencia que hay detrás del envejecimiento. Céspedes ha querido explicar a sus seguidores que esa sensación de que el tiempo vuela conforme nos hacemos más mayores no es una percepción, sino algo que le pasa a nuestro cerebro realmente.
«Cuando eras pequeño, todo era nuevo. Aprender a leer, el primer día en el instituto, el primer día de trabajo… tu cerebro registraba cada detalle. Por eso esos años se sienten tan largos», esta novedad constante contrasta con las rutinas que tenemos de adultos. «Ahora piensa en tu día a día, te levantas, haces lo mismo, trabajas en lo mismo, hablas con la misma gente… y mañana repites».
«Tu cerebro no necesita prestar atención, ya sabe lo que viene. ¿Qué hace? Deja de grabar y pasa a simplificar la experiencia, como si saltara partes de tu día a día. Por eso los meses vuelan y los años se acortan. La ciencia lo tiene claro, no percibes el tiempo por lo que pasa, sino por lo que recuerdas y, si no hay novedad, no hay registro y, si no hay registro, tu vida se comprime».
Esta sensación de que el tiempo pasa más rápido, explica el profesional, no es solo una sensación. «Cuando dejas de exponerte a estímulos nuevos, tu cuerpo deja de aprender. Tu cerebro y tu cuerpo se adaptan, pero a menos. Menos energía, menos estímulos, menos capacidad. Y eso es lo que conoces como envejecer».
La importancia de romper con la rutina
Sabiendo esto, parece lógico pensar que variar nuestras rutinas puede ser una buena idea para dejar de sentir que todos nuestros días son iguales y que eso hace que se pasen volando, pero además, hay diversos estudios que apuntan a que experimentar cosas nuevas fortalece el cerebro y mejora la calidad de vida. No solo estaremos ganando tiempo, también salud.
Un estudio de la Universidad de Toronto señala que incorporar actividades nuevas cada día puede tener un gran impacto sobre la memoria y el bienestar emocional, sobre todo en el caso de adultos mayores, combate el deterioro cognitivo y mejora la calidad de vida. Estas experiencias no tienen por qué ser complicadas, tal y como explicaba Morgan Barense, coautora del estudio: «No requiere mucho: algo tan simple como llevarle flores del jardín a tu abuela puede tener un impacto significativo en la memoria y el bienestar».
Las nuevas actividades mejoran la memoria, generan emociones positivas y reducen el aburrimiento.
Referencias
Meade, M. E., Chang, M., Savel, K., Hong, B., Martin, C. B., & Barense, M. D. (2024). Unique events improve episodic richness, enhance mood, and alter the perception of time during isolation. Scientific Reports, 14(1), 29439. https://doi.org/10.1038/s41598-024-80591-z
