Publicado: junio 29, 2026, 8:30 pm
Los ucranianos se despertaron el lunes con el ya familiar olor a queroseno, fuego y sangre. El último ataque ruso, en el que participaron 611 drones y 70 misiles, tuvo como principal objetivo Kiev. El histórico complejo monástico de la Lavra de las Cuevas de Kiev, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue alcanzado por lo que las autoridades locales describieron como un ataque directo. En otros puntos del país, los principales objetivos parecían ser instalaciones de producción militar e infraestructuras eléctricas, aunque, como suele ocurrir, algunos misiles impactaron en zonas residenciales; ocho bloques de viviendas resultaron alcanzados y murieron al menos cinco personas en Kiev y unas treinta resultaron heridas. En Járkov, al menos cinco miembros de… Ver Más
