Publicado: junio 29, 2026, 2:30 pm
«Una nueva identidad» es la expresión con la que el ‘Padre Damián’ ha definido la etapa que ahora inaugura tras anunciar su abandono del ministerio sacerdotal con 20 años de entrega a la Iglesia.
En Y ahora Sonsoles, el que fuera una figura popular para el gran público por su participación en La voz, ha dejado al descubierto una «lucha interna» que llevaba tres años librando en silencio. Un conflicto tan asfixiante que lo más arduo no fue comunicar su decisión a su entorno, sino aceptarla primero en su propia conciencia. «Lo más difícil ha sido contármelo a mí mismo, después a Dios», ha confesado.
Damián ha explicado que arrastrar tanto tiempo ese conflicto terminó por consumirle. Saber que su felicidad podía encontrarse lejos de la vida religiosa, ligada a la creación y al arte, fue alimentando su desasosiego.
«Hay un momento exacto en el que yo pienso que muero. Si sigo en esta circunstancia, muero. Es muy dramático, muy trágico. Es un nudo en la garganta que no deja respirar […] No he soportado más vivir en la máscara y no he soportado más vivir mediado», ha comentado el protagonista en su entrevista con Sonsoles Ónega.
Además, el exsacerdote ha despejado cualquier sombra de ruptura con la fe. Ha asegurado que Dios y la Iglesia continúan siendo pilares de su vida, aunque ha entendido que su camino debe discurrir por otros derroteros: «Quizá nosotros pensamos que estamos donde tenemos que estar, pero la naturaleza nos llama irrevocablemente hacia donde ella sabe que tenemos que estar».
Ahora que ha cambiado de rumbo, Damián ha admitido que hay un deseo que lleva tiempo acompañándole: formar una familia. Una posibilidad que hoy mira con otros ojos: «Estoy abierto a lo que venga».
También ha reconocido que, quizá, todo habría sido más fácil de encajar si su marcha hubiese tenido detrás una historia de amor, sin ser este el caso. «En el fondo, tienes una excusa para salir y ordenar tu vida. Ha sido una guerra en solitario, una lucha interior. Solo Dios conoce mis lágrimas, el sufrimiento de este tiempo», ha lamentado.
En la actualidad, su prioridad pasa por «vivir en verdad y en libertad»: «Yo sé que esto parece una tontería para cualquiera, pero para mí no lo es. Decidir qué ropa me pongo, sin pensar si es adecuada o no para mi puesto, decidir lo que digo, sin pensar si es adecuado o no, esa es la mayor satisfacción».
