Publicado: junio 29, 2026, 6:00 am
Fue desenterrado en 1985, pero en un primer momento el equipo que lo encontró no estaba seguro de qué se trataba dado su aspecto discreto, incluos llegó a pensar que se trataba de un reptil marino, por lo que se guardó en la colección de geología del Estudio Antártico Británico (BAS, por sus siglas en inglés), con sede en Cambridge. Cuarenta años después, unos paleontólogos han estudiado el especímen y han confirmado que pertenece a un titanosaurio y lo convierte en el primer hueso de dinosario encontrado en la Antártida. En concreto, la pieza analizada pertenece a un hueso de la cola de esta especie, que incluía a los dinosarios más grandes que han existido en la Tierra. Este descubrimiento,… Ver Más
