Publicado: junio 25, 2026, 2:00 pm
De todas las empresas relacionadas al mundo automotriz, Shell es de las que menos asociarÃamos con la transición a la electrificación: su negocio principal está en el petróleo y sus combustibles derivados. Sin embargo, la propia petrolera diseñó un auto eléctrico, el Triple Ten Challenge Concept, con un objetivo claro: demostrar las capacidades de su producto más reciente, el Shell Recharge Fluid.Â
¿Qué es el Triple Ten Challenge?
La iniciativa, conocida como «El Reto del 10 Triple», hace referencia a tres metas que Shell quiere vencer con este auto eléctrico:
- Eficiencia:Â lograr una autonomÃa de 10 km por cada kWh de capacidad de la baterÃa.
- Huella de carbono: mantener 10 toneladas de dióxido de carbono durante todo el ciclo de vida del vehÃculo.
- Carga rápida: recargar la mayor parte de la baterÃa en menos de 10 minutos.
Reto 1: carga rápida en menos de 10 minutos
El primer objetivo alcanzado fue el de la carga. El Triple Ten Challenge Concept tiene capacidad de carga rápida y pasa del 10 % al 80 % de baterÃa en solo 9 minutos y 54 segundos.
Reto 2: una huella de carbono de 10 toneladas
El segundo reto, el de la huella de carbono, se logra mediante una construcción que prioriza usar la mayor cantidad de materiales reciclados posible en cada componente. Además, la empresa impulsa que toda la energÃa que consuma el auto provenga de fuentes sustentables.
Reto 3: eficiencia de 10 km por kWh, el papel del Shell Recharge Fluid
El reto que más interesa a la empresa es la eficiencia de 10 km por cada kilowatt de baterÃa. Aquà se entiende la verdadera razón de ser del proyecto: Shell desarrolló un nuevo fluido llamado Shell Recharge Fluid, creado para usarse en autos electrificados como solución refrigerante tanto de baterÃas como de motores eléctricos.
Gracias a este fluido refrigerante, Shell diseñó un circuito de enfriamiento único en el que las baterÃas pueden sumergirse por completo (refrigeración por inmersión). El mismo sistema ayuda a enfriar los motores, las unidades de control que lo requieran y otros elementos, manteniendo bajo control las temperaturas de la baterÃa incluso en situaciones de carga rápida.
¿Tiene beneficios realmente notables?
Si bien Shell no reveló todas las cifras de desempeño de su concepto, sà destacó dos beneficios clave de esta solución:
- Hasta 30 % más de eficiencia general frente a los autos eléctricos modernos.
- BaterÃas hasta 25 % más baratas de producir, gracias a una arquitectura más sencilla, la necesidad de menos módulos por el aumento de eficiencia y la reducción de elementos refrigerantes que permite el nuevo fluido.
¿Por qué una petrolera diseña un auto eléctrico?
Claramente, Shell no planea construir ni comercializar este vehÃculo. Lo que hace es poner sobre la mesa un nuevo producto para que las marcas del sector vean sus beneficios y encuentren una sinergia que les permita tener éxito a ambas partes.
Asà es como las empresas ligadas directamente al petróleo buscan adaptarse a una industria cambiante. Recordemos que varias de ellas incluso han hecho fuertes inversiones para instalar sus propios campos de energÃa eólica y solar.



