Publicado: junio 25, 2026, 2:30 am
La artrosis avanzada de cadera ya no afecta únicamente a personas de edad avanzada. Cada vez es más frecuente detectar un deterioro severo de esta articulación en pacientes jóvenes y activos , asociado a patologías como displasia de cadera, necrosis avascular, choque femoroacetabular o secuelas traumáticas, muchas veces en perfiles que desean mantener actividad deportiva y una vida físicamente activa. En paralelo a este cambio de perfil del paciente, la cirugía de cadera también está evolucionando hacia técnicas más conservadoras y personalizadas . Entre ellas destaca la nueva generación de prótesis resurfacing o de «recubrimiento» en cerámica-cerámica, diseñada para preservar más hueso, reducir complicaciones y favorecer una movilidad más parecida a la natural. A diferencia de las prótesis tradicionales , esta técnica conserva gran parte del hueso natural del paciente. En lugar de sustituir completamente la cabeza femoral e introducir un vástago dentro del fémur, el resurfacing únicamente reemplaza la superficie dañada de la articulación . Esto permite mantener una biomecánica mucho más similar a la cadera natural y favorece una sensación de movilidad más fisiológica y estable. «La principal diferencia es que conserva mucho más hueso y reproduce una biomecánica muy similar a la cadera natural. Muchos pacientes nos dicen que sienten la articulación más suya», explica la Dra. Inmaculada Gómez Arrayás , jefa de Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Ruber Internaciona l y especialista en cirugía protésica de cadera y rodilla . La evolución de este tipo de prótesis ha permitido además resolver una de las principales limitaciones de generaciones anteriores de implantes metal-metal: la liberación de partículas metálicas al organismo. «Gracias a ello, esta técnica amplía considerablemente sus indicaciones y puede utilizarse también en mujeres jóvenes y pacientes con tamaños de cadera más pequeños», destaca la doctora. Además de una mayor conservación ósea , entre las ventajas de este tipo de prótesis destacan una elevada durabilidad, un menor riesgo de luxación, una recuperación funcional muy alta y la posibilidad de volver a practicar deportes de impacto o alta exigencia física, como correr, tenis, pádel o esquí. La especialista del Hospital Ruber Internacional considera que este avance quirúrgico puede cambiar especialmente el abordaje de pacientes jóvenes con artrosis avanzada de cadera secundaria a patologías como displasia, necrosis, choque femoroacetabular o secuelas traumáticas. Sin embargo, los expertos subrayan que se trata de una cirugía técnicamente muy exigente , en la que la experiencia del cirujano resulta determinante para garantizar la correcta colocación del implante y su durabilidad a largo plazo. En este sentido, la Dra. Gómez Arrayás incorpora a su Unidad de Cadera del Hospital Ruber Internacional al Dr. Rafael Llopis Miró , uno de los especialistas españoles con mayor experiencia en esta técnica quirúrgica , con más de 600 prótesis resurfacing implantadas desde 2005 y una amplia trayectoria tanto en modelos metal-metal como en los actuales implantes cerámica-cerámica. «Es una técnica que requiere una curva de aprendizaje muy avanzada y una selección muy precisa de los pacientes. La experiencia quirúrgica es fundamental para lograr buenos resultados y minimizar complicaciones», destaca la Dra. Inmaculada Gómez Arrayás. Los primeros estudios internacionales sobre esta nueva generación de prótesis muestran tasas de supervivencia cercanas al 98 % a cinco años , aunque los especialistas recuerdan que todavía se trata de una tecnología relativamente reciente, implantada principalmente en centros altamente especializados.
