Publicado: junio 24, 2026, 10:30 pm
En la madrugada del pasado sábado 20, tras más de 50 días de cerco, el presidente boliviano Rodrigo Paz decretó el estado de excepción en todo el país. La medida corona semanas de bloqueos que han asfixiado la capital, La Paz. Y, en una misma jornada, dos señales opuestas: mientras el Ejecutivo sellaba un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB), la Federación de Campesinos Túpac Katari tachaba el pacto de «traición» y juraba mantener el pulso. Pocas ciudades han sido tan rehenes de su propia geografía como La Paz. Sede del Gobierno, se encuentra en una hondonada a la que solo se desciende desde el altiplano, hoy a través de la vecina El Alto. Cortar ese puñado de rutas… Ver Más
