Publicado: junio 24, 2026, 12:00 am
El Museo Franz Mayer se convierte a partir de este verano en el epicentro del fotoperiodismo mundial, y lo hace con una celebración por partida doble que invita a la reflexión profunda. El certamen más prestigioso de la lente, el World Press Photo, regresa al emblemático recinto del Centro Histórico para festejar los 70 años de existencia de la fundación internacional, una efeméride que coincide con el 40 aniversario del espacio cultural y sus 27 años como sede ininterrumpida de esta muestra en México.
Del 24 de junio al 4 de octubre, el recinto no sólo albergará las imágenes más potentes del último año, sino que abrirá una ventana a la memoria colectiva del planeta a través de World Press Photo: El Archivo.
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Esta muestra inédita y complementaria, diseñada en exclusiva para el público mexicano, reúne 33 fotografías históricas originales provenientes de los Archivos Nacionales de los Países Bajos y de los acervos de la fundación. La selección permite recorrer siete décadas de acontecimientos —incluyendo hitos como la documentación de la Guerra de Vietnam, considerada el primer conflicto televisado de la historia— y poner en perspectiva la evolución de una disciplina fundamental para las sociedades democráticas.
El abuso de poder desde las realidades locales
La exposición principal de esta edición 2026 reúne 144 fotografías, seleccionadas de manera minuciosa entre un universo de 57,376 imágenes enviadas por 3,747 fotógrafos desde 141 países. Martha Echevarría, curadora del World Press Photo, destacó el rigor metodológico del concurso, cuyo veredicto recae en un jurado internacional integrado por 30 especialistas de las distintas regiones del mundo, garantizando una pluralidad de perspectivas.
Sin embargo, el dato más significativo de esta edición es que 31 de los 42 fotógrafos ganadores documentaron historias de sus propias regiones. El cambio de paradigma es total: ya no se depende de observadores externos que viajan temporalmente a una zona de conflicto. Quienes disparan la cámara son personas que viven los problemas cotidianamente, conocen los territorios a profundidad y entienden las complejidades sociales, políticas y culturales de las comunidades que retratan.
Esta mirada interna propició que los trabajos premiados este año revelaran preocupaciones compartidas a lo largo y ancho del globo, consolidando una radiografía donde el tema más recurrente es el abuso de poder. Las capturas denuncian desde las detenciones arbitrarias de migrantes por parte de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, hasta la represión de protestas sociales en Argentina y diversos países de África, pasando por las crisis humanitarias en Gaza y Ucrania.
El máximo galardón, la Fotografía del Año, plasma esta dolorosa constante. La desgarradora imagen de la estadounidense Carol Guzy —una de las figuras más reconocidas de la profesión y poseedora de nueve premios World Press Photo— captura un instante devastador: las hijas de Luis, un migrante ecuatoriano, se abrazan desesperadamente a su padre mientras agentes del ICE lo arrestan al salir de una audiencia migratoria en Nueva York. La toma forma parte de una investigación documental más amplia que devela cómo las personas que acuden por la vía legal a solicitar asilo son capturadas en los propios tribunales, evidenciando un abuso institucionalizado.
César Rodríguez: Historias de largo aliento para romper prejuicios
Por otra parte, el orgullo nacional en esta edición corre a cargo de César Rodríguez (Tepic, 1983), reconocido en la categoría de Proyectos a Largo Plazo para Norte y Centroamérica por su obra «México, un clima en transformación». Con una cámara Olympus de segunda mano y un presupuesto limitado, Rodríguez documentó el costo humano derivado del aumento de los desastres naturales en distintos estados del país.
Al abordar cómo su inclusión en el certamen altera la percepción internacional que encasilla a México únicamente en narrativas de narcotráfico y corrupción, Rodríguez fue contundente al señalar que estos fenómenos ya no pueden desvincularse. «No se puede hablar del cambio climático de forma aislada», explicó, narrando experiencias apocalípticas donde el crimen organizado intercepta pipas municipales durante las sequías del norte o se apodera del agua y los cultivos de aguacate y limón en Michoacán.
Para el laureado fotógrafo, la diferencia para eliminar las ideas preconcebidas y construir un proyecto imprescindible radica en el método: preguntar las historias de vida directamente a los afectados y realizar retratos de acuerdo con su realidad. Rodríguez compartió a El Economista que practica un ejercicio de transparencia ética: muestra las imágenes a las personas que retrata para verificar si se sienten reflejadas con dignidad. Además, subrayó la importancia de regresar a las comunidades al cabo del tiempo, una constancia que permite balancear las narrativas y consolidar ensayos documentales que vayan más allá de la inmediatez de la nota roja.
El reto ético y la libertad de exhibición
Durante el encuentro con los medios, se cuestionó sobre si el hecho de que la exposición privilegie de forma tan abierta narrativas de abuso de poder y violencia interinstitucional representa un obstáculo o un foco de conflicto político, por lo que la curaduría aclaró que, afortunadamente, en México no se ha presentado un problema de censura o presiones gubernamentales para su exhibición, no obstante, enfatizaron que el World Press Photo se enfrenta cada año a nuevos y complejos retos globales. «En un ecosistema internacional donde los regímenes autoritarios avanzan y la libertad de prensa se ve amenazada, garantizar que estas realidades incómodas se muestren de forma íntegra y sin filtros es una batalla constante».
Aunado a esto, se destacó el comportamiento del público local frente a la foto cruda. A lo largo de casi tres décadas de recibir el concurso, la sensibilidad de la audiencia mexicana ha evolucionado hacia una participación mucho más activa y dialógica, dejando atrás la recepción pasiva de las imágenes.
En este sentido, Echeverría apuntó que el diseño arquitectónico del Franz Mayer juega un rol crucial: exhibir las piezas en el Claustro abierto, rodeado de vegetación y con el sonido del agua, funciona como un «oasis» indispensable. Este entorno permite un tránsito más amable, dándole al espectador el espacio mental necesario para digerir la crudeza del contenido y transformarlo en conversación, en lugar de quedarse únicamente con el impacto del horror visual.
Exposición World Press Photo 2026 + El Archivo
- Del 24 de junio al 4 de octubre 2026Museo Franz Mayer (Av. Hidalgo 45, Centro Histórico, CDMX).
- Horarios: martes a domingo de 10:00 a 17:00horas
- Entrada general: 150 pesos
Actividades paralelas:
- 24 junio, Conferencia y recorrido, 11:00 horas. Participan: Martha Echevarría, curadora de la exposición y César Rodríguez, ganador del Premio a Proyectos a largo plazo del WPP.
- 26 de junio, Taller de edición de proyectos documentales, 16:00 a 20:00 horas. Imparte: Fotógrafo César Rodríguez.
- 27 de junio, charla sobre la diversificación de la imagen en fotolibros y cortometrajes, 12:00 horas. Imparte; Fotógrafo César Rodíguez.
En agosto, mes de la fotografía
Se contará con un acompañamiento formativo a cargo de la fotógrafa Maya Goded y una sesión de revisión de portafolios liderada por Gael Almeida, directora ejecutiva para Sudamérica de National Geographic Society



