Publicado: junio 23, 2026, 11:30 am
Europa no es ajena a la intensa ola de calor que afecta a España esta semana con máximas de hasta 44 grados. Las altas temperaturas recorren el centro y el norte del continente rompiendo todos los registros en varios países, cuyos gobiernos se han visto obligados a convocar gabinetes de crisis. El punto crítico es Francia: allí, la madrugada de este martes ha sido la más calurosa desde que hay registros, con una mínima nacional de 21,6 grados de media.
Esta jornada, más de la mitad de los departamentos franceses están en alerta roja por calor, y el resto, en alerta naranja, lo que significa que más del 90% de la población está expuesta al riesgo extremo por altas temperaturas. París, donde los franceses ya se echan al canal fluvial Saint-Martin de la ciudad para combatir el calor, alcanzará este martes los 38 grados, mientras que ciudades como Lyon, Ruán, Toulouse o Limoges superarán los 40 grados. Lo peor se lo llevarán las ciudades de Rennes y Burdeos, con máximas de 43 y 44 grados respectivamente. Las temperaturas tórridas, que podrían alcanzar la media récord para un mes de junio superando los 29,4 grados, han obligado este martes a cerrar la emblemática torre Eiffel a partir de las 16 horas.
El calor extremo, que se prolongará hasta el jueves, ha obligado al Gobierno francés a formar un comité interministerial de crisis. El primer ministro, Sébastien Lecornu, ha explicado que el Ejecutivo está trabajando en diferentes escenarios, en caso de que la ola de calor se prolongue, y para garantizar el funcionamiento de los servicios hospitalarios, donde se está incrementando la actividad, además de los sistemas de protección civil. Además, desde el comienzo de la canícula el día 18 de junio, ha explicado Lecornu, han muerto 40 personas ahogadas, «esencialmente jóvenes», por lo que las autoridades invitan a extremar la precaución ante una situación inédita en el país galo. Por calor también fallecieron en los últimos días tres a tres personas de entre 80 y 95 años en la región de Burdeos, y dos menores de edad hallados sin vida en el interior de un automóvil en el sureste del país.
Reducen las clases y el transporte público en Reino Unido
El calor asola también Reino Unido, donde se espera que las temperaturas alcancen este martes los 34 grados, a la espera de los días más fuertes: el miércoles y el jueves, el servicio meteorológico británico ha declarado la alerta roja ante la expectativa de que se alcancen hasta los 40 grados en zonas de Inglaterra y Gales, un récord histórico para el país en el mes de junio.
El alza de las temperaturas ha obligado a las autoridades a adoptar diferentes medidas: varios colegios en Inglaterra han optado por reducir sus jornadas lectivas ante la imposibilidad de mantener las aulas por debajo de los 25 grados. Los servicios ferroviarios han recortado la frecuencia de trenes por las altas temperaturas mientras afrontan como afrontar problemas derivados del calor, como la climatización de los trenes, la distensión de cables eléctricos, la deformación de los raíles y posibles incendios en las inmediaciones de las vías.
«Se recomienda a los usuarios que necesiten viajar que consideren hacerlo en horarios de menor afluencia, que dispongan de más tiempo para su trayecto y lleven agua consigo. Se prevé que los autobuses de Londres funcionen con normalidad», ha difundido la operadora del transporte de la capital británica en un comunicado.
El servicio meteorológico británico (la Met), bajo alerta por temperaturas extremas, insta a la población a protegerse del calor, así como a las empresas a asegurar el bienestar de sus empleados. Durante la madrugada de este martes, zonas del sur de Inglaterra no lograron bajar de los 20 grados, en un país nada acostumbrado a estas temperaturas. Además, durante la noche se registraron varias tormentas eléctricas y casi 30.000 rayos, lo que dadas las condiciones de calor extremo amplifica el riesgo de incendios forestales.
Alemania advierte a la población ante temperaturas récord
Alemania se prepara para afrontar las peores jornadas de una ola de calor que tendrá su máximo impacto este jueves, donde se espera que se alcancen los 40 grados, según el Servicio Meteorológico Alemán (DWD). El riesgo se dispara en un país mucho más adaptado al frío que al calor, y donde la mayoría de los hogares no cuentan con aire acondicionado.
Las autoridades han emitido alertas a la ciudadanía para prevenir golpes de calor ante las temperaturas extremas, que podrían superar su récord histórico (40,2 grados en agosto de 2003). Muchos alemanes recurren a ríos y lagos por todo el país para escapar del calor, lo que ya ha provocado ahogamientos: hasta cinco personas han muerto en los últimos días en el mar Báltico y en ríos de Brandeburgo, Renania del Norte-Westfalia y Baviera.
Italia aprueba medidas urgentes ante máximas de 39ºC
En Italia, el Ejecutivo de Giorgia Meloni ha aprobado un decreto urgente con medidas para combatir el calor, entre ellas ayudas económicas a las empresas para reducir o suspender la actividad laboral. La madrugada de este martes en el país transalpino ha dejado temperaturas que no han bajado de los 27 grados en algunas zonas del país, que durante la jornada alcanzará los 38 grados en el valle del Po y regiones del norte y centro del país como Parma, Reggio Emilia, Módena, Bolonia, Ferrara y Rávena. El centro del país vivirá temperaturas similares, con la Toscana, Umbría y Lacio (la provincia de la capital, Roma) llevándose la peor parte. El sur del país y las costas se verán menos afectados por la brisa, aunque las autoridades advierten de que el clima seguirá siendo bochornoso y pesado.
Este miércoles, el país alcanzará el pico de la ola calor, con las ciudades más pobladas del país como Roma, Milán, Florencia, Bolonia, Turín, Verona, Perugia, Venecia o Latina en alerta roja por altas temperaturas. Las previsiones son de hasta 39 grados en varias zonas del país al menos hasta finales de mes, con valores que podrían acercarse a los récords del verano de 2003, cuando el mercurio alcanzó la máxima de 40 grados en el valle de Aosta en junio.
Suiza y Bélgica, cerca de los 40ºC y en riesgo de incendios
Las autoridades suizas también han declarado la alerta máxima en varias regiones por la canícula, que ha elevado los termómetros hasta los 36 grados en el país centroeuropeo. Basilea y sus alrededores han registrado la temperatura más alta en lo que llevamos de año, 36,6 grados, y el servicio meteorológico helvético prevé que el mercurio alcance los 37 grados a lo largo de esta semana. Además de las advertencias sanitarias, el país afronta un riesgo extremo de incendios en todo su territorio: la mayoría de las regiones se encuentran en nivel 2 sobre 4 de riesgo de incendios, y el cantón de Valais, en el suroeste, se encuentra ya en nivel máximo.
En Bélgica, el Gobierno ha convocado un gabinete de crisis por el aumento de las temperaturas: la ola de calor podría elevar el mercurio a las temperaturas más altas jamás registradas en el país, con una temperatura media de 27ºC, según explicó en redes sociales el jefe del servicio meteorológico del país, David Dehenauw. Las máximas alcanzarán este martes los 28°C en la costa y en la Alta Ardena, pero subirán hasta los 34°C en las zonas próximas a la frontera francesa, antes de una nueva subida prevista para el miércoles y el jueves, cuando podrían llegar a los 37°C. La situación preocupa también por las temperaturas nocturnas: la noche del jueves al viernes podría ser una de las más cálidas jamás registradas en Bélgica, con mínimas que en algunos puntos podrían rondar los 28 °C. El Instituto Real de Meteorología ha activado la alerta naranja por calor en todo el país a partir del miércoles, mientras que la provincia de Luxemburgo, en el sureste de Bélgica, ya se encuentra bajo ese nivel de aviso desde este martes. Se espera que los termómetros se acerquen al récord de 41,8 grados, registrado en 2019.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) ha advertido de que la intensa ola de calor que atraviesa Europa «supone un grave riesgo para la salud», destacando que «para miles de personas (las más vulnerables), las temperaturas extremas pueden convertirse rápidamente en cuestión de vida o muerte». Las personas mayores, los menores de edad, las personas con patologías previas y las personas sin hogar se convierten en los colectivos con mayor riesgo, por lo que las autoridades insisten en extremar la precaución ante las altas temperaturas. Las olas de calor, cada vez más frecuentes, más intensas y más duraderas debido al cambio climático, se han incrementado de media cada década, solo en España, en tres días de duración y 0,3 grados de intensidad.
