Publicado: junio 23, 2026, 6:30 am
Tania Llasera se sincera como pocas veces sobre la presión estética que ha vivido durante sus años en televisión. La presentadora aborda este tema durante su participación en el pódcast ¿Qué habrías hecho mejor?, presentado por Mar Flores, donde ambas reflexionan sobre la imagen de la mujer en los medios de comunicación y las exigencias físicas a las que se han enfrentado a lo largo de sus carreras.
Durante la conversación, Llasera recuerda cómo en los 2000 un directivo de una productora llegó a sugerirle que modificara su aspecto físico para avanzar profesionalmente. «Ahora quiero que te operes la nariz, te la pongas más pequeñita, más recta y ya que estás, te pongas más tetas», le dijo, según cuenta la presentadora.
Lejos de dejarse influir por aquellas palabras, Tania asegura que tuvo muy clara su respuesta. «Mi nariz es maravillosa porque se parece de perfil a mi madre y de frente a mi padre, y si me borro eso voy a estar como todas. Vas a opinar de lo que tú quieras menos de mi pelo«, recuerda.
Otro de los temas que aborda fue la pérdida de peso que experimentó en 2014, una etapa que la convirtió en la atención mediática del momento. «Cambié de peso y fui la noticia más buscada de Google en 2014. Sigo sin entender por qué la gente sigue obsesionada con mi peso», confiesa.
La presentadora también reivindica la importancia de mostrar cuerpos reales y hablar con naturalidad de los complejos y cambios físicos. «¿Tú sabes la cantidad de gente a la que ayudamos, Mar? Enseñando nuestra porquería. Para que la normalicen, que no se sientan rara», afirma.
Por su parte, Mar Flores reconoce que todavía siente presión cuando se expone públicamente. «Yo sí que siento la presión del bikini, pero es que siempre he tenido el mismo peso más o menos, y no me siento cómoda teniendo unos kilitos de más«, explica.
La conversación termina con una nota de humor cuando Tania responde entre risas: «Yo en bikini gano muchísimo. Es que yo desnuda de verdad que soy muy guapa».
Ambas han querido poner sobre la mesa un debate que sigue vigente en la industria audiovisual, la presión estética sobre las mujeres y la necesidad de normalizar todo tipo de cuerpos lejos de los estándares imposibles que durante años marcaron el mundo de los focos.
