Publicado: junio 19, 2026, 3:00 am
En materia energética existen dos principales obstáculos para la ratificación del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Canadá y México (T-MEC): la falta de claridad para una penetración con verdadera libre competencia en la importación, distribución y expendio de petrolíferos y petroquímicos en México, y el aumento del porcentaje actual de 5.8% a 10% de etanol en los combustibles mexicanos, lo que impactaría de manera positiva al campo de la región, según se considera en Estados Unidos.
Así lo explicó Víctor Hugo Juárez Cuevas, CEO de la consultora Edge Innovation que estuvo cercanos a las conversaciones de la última ronda de negociación rumbo a la revisión del acuerdo comercial recién concluida.
Otros temas en torno a la seguridad jurídica para las inversiones en energía en México también han tenido gran peso en las discusiones, dijo el analista, tales como la posibilidad de que se lleve a cabo la actividad de almacenamiento de combustibles a gran escala en esquemas que no impliquen la participación de Petróleos Mexicanos (Pemex), ya que si bien legalmente es posible la inversión en este rubro, en los hechos resulta muy difícil para cualquier empresa a menos que se busque una sociedad con participación mayoritaria de la petrolera del Estado mexicano.
También explicó que las empresas que presionan desde Estados Unidos para que la posible renovación del pacto comercial incluya lis mejores términos para su negocio, piden facilidades para la llegada de otras marcas gasolineras al país, luego de que en 2015 se abrió a la participación privada este escalón en la cadena de valor de los combustibles y tuvo la llegada de muchas empresas que luego se han retirado o reducido sus negocios por el apoyo que durante el sexenio pasado se otorgó de manera explícita a Pemex y su franquicia, que hoy tiene más de 65% de las estaciones de servicio gasolinero con su bandera.
Además, los socios comerciales de México en la región norteamericana esperan negociar que se otorguen permisos de mayor plazo de los que hoy otorga hoy la autoridad, que para muchas actividades en materia de combustibles, como es el caso del almacén, se redujeron de 20 a un año prorrogable a tres año lo que vuelve contablemente muy complejo amortizar las inversiones, mientras que también consideran necesaria la expedición más veloz por parte de la Comisión Nacional de Energía (CNE) en el mercado de petrolíferos.
“Hay presión para que las autoridades mexicanas reduzcan en la medida de lo posible el trato preferente para las empresas públicas, con la claridad del entorno político que se vive hoy en el país y que va hacia fortalecer a estos organismos, así que la negociación todavía está tensa”, aseguró Juárez Cuevas.
Por último, se espera también que haya resultados visibles en las acciones de combate al huachicol fiscal que lleva a cabo el gobierno mexicano y que exige de una colaboración que vaya más allá de las fronteras de nuestro país.
