Publicado: junio 18, 2026, 3:00 am

La Alianza Nacional Constituyente Originaria (Anco), organización legítima de la sociedad civil venezolana, expresa de manera pública y categórica la necesidad de atender con carácter urgente la profunda crisis generada por el actual sistema de control y administración discrecional de divisas en Venezuela, una situación que golpea severamente a pequeños y medianos empresarios, productores nacionales, comerciantes y, especialmente, a millones de consumidores.
Fiel a su compromiso de apoyo y solidaridad con el pueblo venezolano, Anco eleva un firme llamado a la dirigencia nacional y a la administración del presidente Donald Trump para que atiendan esta problemática, que obstaculiza los objetivos de estabilidad económica y social contemplados dentro del plan de Estabilidad, Recuperación-Reconciliación y Transición que actualmente se desarrolla en el país.
La organización considera impostergable ofrecer respuestas concretas al creciente clamor ciudadano frente al agravamiento de la crisis económica, social y de servicios públicos que afecta diariamente la calidad de vida de los venezolanos.
Resulta preocupante que, en medio de una de las etapas más complejas de la historia contemporánea del país, sectores de la clase política continúen concentrados en agendas electorales particulares, mientras las necesidades urgentes de la población permanecen sin solución.
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Las propuestas actualmente debatidas dentro del escenario político no atacan las causas estructurales de la crisis venezolana. Por el contrario, contribuyen a profundizar desequilibrios económicos que impulsan una nueva espiral inflacionaria comparable a los momentos más críticos del modelo económico implementado durante las últimas décadas.
Tras los acontecimientos ocurridos el pasado 3 de enero, se han impulsado cambios económicos cuyos beneficios, lejos de extenderse al conjunto de la población, terminan favoreciendo a grupos privilegiados bajo mecanismos que aparentan legalidad.
Esta situación recuerda experiencias históricas asociadas a organismos como Recadi y Cadivi, instituciones que centralizaron la administración de divisas y estuvieron marcadas por escándalos de corrupción, fuga de capitales y distorsiones económicas.
La coexistencia de tres tipos de cambio profundiza la inflación
Actualmente, la economía venezolana opera bajo una estructura cambiaria distorsionada por la coexistencia de tres referencias distintas para el valor del dólar:
Dólar preferencial
Un mecanismo al que solo acceden determinadas grandes empresas con conexiones privilegiadas dentro del sistema financiero internacional. Este beneficio genera importantes desigualdades competitivas frente al resto de los actores económicos.
Tasa oficial del BCV
Ubicada en aproximadamente 595 bolívares por dólar para el 16 de junio de 2026, constituye la referencia legal utilizada por el Estado. Sin embargo, las dinámicas reales del mercado operan bajo parámetros distintos, generando importantes distorsiones entre costos y precios.
Dólar paralelo o mercado no oficial
Con una cotización cercana a los 800 bolívares por dólar para la misma fecha, representa el valor utilizado por numerosos actores económicos para reponer inventarios y cumplir compromisos comerciales.
La diferencia superior a 200 bolívares entre ambas referencias cambiarias termina trasladándose directamente al consumidor final, impulsando un proceso especulativo e inflacionario que, según estimaciones citadas por ANCO, supera el 110 % acumulado en lo que va de año.
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Pequeños empresarios y consumidores son los más afectados. Anco advierte que esta brecha cambiaria genera una profunda asimetría económica.
Los pequeños y medianos comerciantes, al no tener acceso al dólar preferencial ni a mecanismos especiales de financiamiento internacional, se ven obligados a vender sus productos utilizando la tasa oficial, mientras deben adquirir divisas a valores considerablemente más altos para reponer inventarios y cumplir obligaciones con proveedores.
Como consecuencia, muchos negocios trasladan estos costos adicionales a los precios finales, afectando directamente a los consumidores. El resultado es una progresiva pérdida del poder adquisitivo de los venezolanos y una continua depreciación de los ingresos familiares.
Anco sostiene que la actual política cambiaria favorece a grupos económicos y políticos con acceso privilegiado a divisas, mientras limita las oportunidades para comerciantes, emprendedores y ciudadanos comunes.
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Aunque se argumente que las inyecciones periódicas de dólares buscan estabilizar el mercado, la organización considera que la realidad demuestra un beneficio concentrado en sectores específicos, mientras persisten las dificultades para acceder a financiamiento, crédito y divisas en condiciones equitativas.
Asimismo, señala que, aunque algunos indicadores macroeconómicos puedan mostrar mejoras, la situación de la microeconomía continúa deteriorándose, afectando especialmente a pequeños empresarios, trabajadores y consumidores.
Propuestas para recuperar la economía venezolana
Anco considera que la superación de la crisis requiere decisiones estructurales respaldadas por una firme voluntad política.
En este sentido, plantea que un eventual gobierno de transición, conformado por profesionales y técnicos independientes, sin compromisos partidistas ni intereses particulares, debería impulsar medidas orientadas a la reconstrucción institucional y económica del país.
Entre las acciones prioritarias propuestas destacan:
Eliminar definitivamente el control de cambio para generar confianza y estabilidad en el sistema monetario.
Reducir el encaje legal con el fin de reactivar el crédito bancario y estimular la inversión productiva.
Impulsar la creación de empleos mediante incentivos al emprendimiento y al sector privado.
Promover políticas que permitan recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores venezolanos.
Reducir el gasto público mediante la revisión, reestructuración o privatización de empresas estatales improductivas.
Simplificar la estructura burocrática del Estado para mejorar la eficiencia administrativa.
Llamado a la transparencia y a la recuperación nacional
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La organización sostiene que amplios sectores de la sociedad venezolana reconocen la gravedad de la crisis actual y la necesidad de adoptar decisiones orientadas exclusivamente al interés nacional.
Asimismo, advierte sobre la existencia de grupos políticos y económicos que buscan preservar privilegios y mecanismos de control que dificultan la recuperación económica y la consolidación de un proceso de estabilidad y transición.
Por ello, Anco hace un llamado a la comunidad nacional e internacional para que los recursos destinados a la recuperación del país sean administrados con criterios de transparencia, eficiencia y beneficio colectivo.
Finalmente, la organización ratifica su propuesta de impulsar un profundo cambio político, administrativo y constitucional como vía para construir una Venezuela basada en la libertad, la justicia, la institucionalidad y la prosperidad.
¡QUE EL PUEBLO DECIDA!
“En una palabra, mi querido general, yo no conozco más partido de salud, que el de devolver al pueblo su soberanía primitiva para que rehaga su pacto social…”
Simón Bolívar
Carta dirigida a Francisco de Paula Santander, octubre de 1826.
NDP Anco
