Publicado: junio 17, 2026, 9:30 pm
Del uso de las gafas con filtro amarillo para reducir la exposición a la luz azul a la adquisición de un calzado ‘barefoot’ (o calzado minimalista) para simular la sensación de andar descalzo, son muchos los nuevos hábitos que han cobrado fuerza en los últimos meses bajo la premisa de mejorar nuestra salud y adoptar un estilo de vida más saludable.
Pero, ¿son realmente tan necesarios como nos hacen creer en redes sociales? A juzgar por el último vídeo publicado por Lucía Aguado, una popular influencer de fitness licenciada en Ciencias del Deporte, ninguno de estos productos para el bienestar, cuya evidencia es bastante mixta dentro de la comunidad científica, resultaría efectivo sin la reducción significativa del uso de las pantallas, entre otras medidas.
En su vídeo, Aguado (o @thesaiyankiwi) pone en jaque algunas de las recomendaciones y ‘soluciones milagrosas’ más populares de los ‘gurús’ de belleza y autocuidado con el fin de señalar los posibles efecto negativo —y contrarios a los deseados— que generaría para muchos la obsesión por la salud y el rendimiento personal cuando no se ataja el problema de raíz o no se traslada ese equilibrio a la vida cotidiana.
«No necesitas gafas de luz azul, necesitas dejar de ver TikTok a las 12 de la noche», empezaba diciendo la influencer al inicio de su vídeo, en alusión a las gafas con filtros amarillos que envolvieron hace unos meses en la polémica a personalidades como la influencer Violeta Mangriñán o el futbolista Marcos Llorente, que abogaban por el carácter beneficioso de este tipo de lente frente al uso de pantallas.
Esta sugerencia, lejos de ser la única, se enmarca dentro de su particular «recordatorio de amiga», en el que también anima a su audiencia a dejar de usar otros artículos nuevos concebidos para mejorar nuestra salud como las zapatillas barefoot —compensándolo «entrenando los pies»— o los despertadores solares, prescindiendo de «mirar el móvil nada más levantarte».
Del mismo modo, la influencer hace un llamamiento para dejar atrás los dispositivos electrónicos que, entre otras cosas, miden con exactitud nuestras horas de sueño o nuestros pasos cuando salimos a la calle y recalca la importancia de llevar un estilo de vida activo, sin la presión o necesidad de vivir monitorizados por nuestros teléfonos o de apuntarse a determinadas carreras o retos personales para demostrar algo a los demás o a nosotros mismo.
Además, también desmonta algunas creencias extendidas sobre la alimentación dentro del mundo del bienestar que promueven una solución más rápida y efectiva para mejorar nuestra salud. «No necesitas más suplementos, necesitas comer más durante el día. Especialmente, carbohidratos. No necesitas más productos altos en proteína, necesitas entrenar fuerza», explicaba ella.
Para concluir, Aguado lanza una última reflexión en su alegato viral sobre la dependencia creciente hacia los productos de bienestar: «Necesitas consumir menos y vivir más».
