Publicado: junio 16, 2026, 2:30 am
Revolución, escándalo y una profunda crisis en el entorno de Presuntos Implicados. Las graves acusaciones lanzadas por Lydia Rodríguez en Fiesta, donde denunció haber sufrido maltrato psicológico, vejaciones y situaciones que marcaron innegable y negativamente su larga etapa en la formación, han generado una cascada de reacciones que no hacen sino amenazar con reabrir algunas de las heridas más profundas y desconocidas de la historia del grupo.
No es de extrañar pues la que fuera durante dos décadas vocalista de Presuntos Implicados no tuvo reparos en compartir en el programa de Emma García el sufrimiento que asegura haber vivido junto a la banda valenciana a la que acusa de haberla minusvalorado por su sobrepeso o haber callado ante desprecios y humillaciones por parte de representantes, trabajadores y directivos de la industria musical.
La respuesta más contundente llegó de la mano de Nacho Mañó, fundador e integrante histórico del grupo, quien anunciaba a través de sus redes sociales su decisión de abandonar la vida pública. El músico aseguraba que no realizará más declaraciones sobre esta ni otras polémicas y comunicaba su intención de alejarse definitivamente de la exposición mediática.
También reaccionó Vicente Mañó, representante y hermano de Nacho, quien publicó en sus redes sociales una reflexión que muchos interpretaron como una clara alusión a la entrevista de Lydia. En el texto, posteriormente eliminado, cuestionaba las motivaciones de la cantante y dejaba entrever que el relato ofrecido en televisión no se correspondía con la realidad, llegando a hablar de ridículo y oportunismo.
Sin embargo, lejos de dar un paso atrás, Lydia Rodríguez se reafirma en todo lo contado. En conversación exclusiva con 20minutos, la cantante asegura que el citado representante es precisamente una de las personas que más debería guardar silencio en este asunto: «No tengo miedo a nadie y mucho menos a este señor, porque este señor es el culpable prácticamente de todo. Bastante he hecho con no nombrarle directamente hasta ahora», asegura.
La artista considera que las reacciones producidas tras la entrevista en Telecinco no hacen más que reforzar la veracidad de su testimonio: «Si tuvieran argumentos los enseñarían. Este tipo de comportamientos lo que evidencian es que lo que yo he contado es verdad».
Rodríguez desmiente categóricamente que sus declaraciones respondan a intereses económicos o a una búsqueda de notoriedad: «Yo no hago esto para sacar tajada de nada. Lo que quiero es contar mi verdad, ayudar a otras personas y sacarme este veneno de dentro. Tengo otra vida, tengo otros negocios y la música ahora mismo es un hobby al que quiero volver porque me apasiona. Soy cantante y no puedo evitar ser lo que soy».
La exintegrante de Presuntos Implicados asegura sentirse tranquila pese a la repercusión que han tenido sus palabras y sostiene que dispone de pruebas y testigos que respaldan su versión de los hechos: «Estoy muy tranquila. Me respaldan correos electrónicos, me respaldan personas que fueron testigos de lo que ocurrió y que me han escrito para apoyarme».
Harta de la situación en la que se encuentra, hace una advertencia directa a Vicente Mañó: «Más vale que tenga cuidado porque voy a empezar a nombrarle y a contar muchas cosas. Al final, la responsabilidad de todo esto la tiene él».
