Publicado: junio 14, 2026, 8:00 am
Este lunes 15 de junio se conmemora en el mundo el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, una fecha que trasciende el simbolismo para enfocarse en la urgencia de la prevención. Tras dos décadas de esta iniciativa, el reto principal ya no es solo visibilizar el problema, sino construir sistemas de apoyo robustos que protejan la integridad física y emocional de este grupo poblacional.
Organismos internacionales como la CEPAL señalan que la transición demográfica acelerada que vive nuestra región exige respuestas institucionales mucho más contundentes. En México, la situación presenta desafíos críticos, ya que se estima que casi una tercera parte de las personas mayores de 60 años ha experimentado alguna forma de maltrato.
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Diversas investigaciones académicas y reportes institucionales muestran que el tipo de violencia más frecuente en el país es la de carácter psicológico, seguida por la económica, física y el abandono. Esta realidad, esta violencia suele mantenerse oculta dentro de los hogares, lo que dificulta la intervención oportuna de las autoridades encargadas de garantizar el bienestar de los ciudadanos de edad avanzada.
Origen marcado por la necesidad de protección
La instauración de esta efeméride internacional tiene su raíz en la necesidad de combatir la invisibilidad de las agresiones contra los ancianos. Fue designada oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la resolución 66/127, aunque las actividades conmemorativas comenzaron formalmente desde el año 2006.
El objetivo central siempre fue instar a los gobiernos a diseñar estrategias de prevención más efectivas, así como robustecer las leyes que castigan estas conductas en todo el mundo. Este día no solo busca generar reflexión, sino que funciona como una plataforma para exigir que el maltrato hacia los adultos mayores sea tratado como un asunto de derechos humanos prioritario.
A nivel global, se reconoce que el abuso, la discriminación y el aislamiento impactan severamente en la autonomía y la participación social de las víctimas. Por ello, la fecha invita a las sociedades a reconstruir sus entornos para asegurar que la vejez sea una etapa vivida con plena dignidad, seguridad y respeto.
Entorno familiar como zona de vulnerabilidad
Un dato alarmante reportado por fuentes como el Consejo Ciudadano es que el 87% de los casos de violencia contra personas mayores en México ocurre dentro del ámbito familiar. En gran medida, son los propios hijos e hijas quienes figuran como los principales agresores, lo cual complica la denuncia y la atención del problema.
El impacto es diferenciado, concentrándose en mayor medida en las mujeres mayores, quienes representan el 71% de los reportes por violencia y el 83% de las solicitudes de atención psicológica. La discriminación por edad, conocida como edadismo, actúa como un catalizador para estos abusos en el país, manifestándose en insultos, burlas y la negación injustificada de derechos fundamentales.
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Muchos adultos mayores enfrentan trabas para acceder a medicamentos, servicios médicos o programas sociales, lo que deteriora drásticamente su calidad de vida. Combatir estos estereotipos es, por lo tanto, una tarea urgente tanto para las políticas públicas como para la conciencia ciudadana en México.
¿Dónde solicitar ayuda?
La coordinación entre instituciones como el INAPAM, el INEGI y la sociedad civil es fundamental para transformar estas cifras negativas en acciones concretas de protección. Solo a través de una red de seguridad integral se podrá garantizar que los derechos humanos de este sector sean una realidad tangible y no solo un discurso.
En tanto, se pude solicitar ayuda a estos páginas:
- Sistema Nacional DIF: Puede reportar casos al teléfono 55 3003 2200, extensiones 5394 y 6133, o escribir al correo atencion_ciudadana@dif.gob.mx.
- Módulo de Atención a Personas Mayores: Ubicado en Dr. Lavista 181 B, colonia Doctores, CDMX, teléfono 55 5208 3583, extensión 134.
- Consejo Ciudadano: Ofrece servicios de orientación y apoyo ante situaciones de violencia, despojo o vulnerabilidad social.



