Publicado: junio 11, 2026, 10:30 am
La influencer RoRo Bueno afronta su preparación física para La velada del año 6 dispuesta a redimirse de los errores que cometió en su debut a causa de sus «nervios» y demostrar de lo que es capaz frente a una nueva rival, Sammy Rivers, con quien, a diferencia del año pasado con Abby, esta vez no mantendría ningún ‘beef’ más allá de una competencia «sana».
Así pues, tras haber puesto rumbo a China para aprender kung fu de la mano de los monjes Shaolin, «las personas con más fortaleza mental del mundo», en sus propias palabras, la tiktoker madrileña ha retomado su exigente rutina de ejercicios de boxeo en Madrid y, a tenor de su último vídeo, parece que su esfuerzo y constancia ya habrían empezado a dar sus frutos.
En su vídeo, RoRo documenta parte de su jornada en el «templo de boxeo» rodeada de otras participantes de La Velada como Fabiana Sevillano, Marta Díaz o TheGrefg, a quien, al final de la sesión, desafió a realizar el mayor de flexiones posibles. Allí, además, la influencer aprovechó la ocasión para presumir de su cambió físico a tan solo un mes de subirse al cuadrilátero el próximo 15 de julio.
«Hay que ‘flexear’ un poco para enseñar», comentaba ella, exhibiendo sus músculos desde distintas posturas. «Yo he estado fuerte antes pero nunca se me ha notado, por ejemplo, la espalda tan definida o la sombra del tríceps. Estoy muy orgullosa de lo que hemos conseguido», añadía.
A lo largo de esta preparación, en la que habría estado asesorada por entrenadores y nutricionistas especializados para lograr sus objetivos de peso y complexión física, RoRo tampoco ha estado exenta de polémicas. Y es que, precisamente, su drástica transformación física habría generado reacciones divididas en redes, entre quienes la acusan de «fomentar trastornos alimenticios» en su audiencia.
«Tengo una calculadora (de calorías) en mi cerebro»
Uno de los argumentos que se esgrimen estaría relacionado con su supuesta preocupación excesiva por el recuento de calorías en sus alimentos. Una cuestión que, de hecho, ella misma dejaba entrever en su vídeo más reciente, cuando le entrega unos dulces a Grefg y menciona su contenido calórico.
«Yo tengo una calculadora en mi cerebro, pero creo que también se vive más feliz siendo ignorante», reconocía ella, ante el asombro del murciano por su capacidad para deducir la cifra exacta de calorías que contenían los productos de la caja.
Siguiendo esta misma línea, RoRo publicó hace unos días un vídeo en TikTok en el que explicaba que, por lo general, no tenía permitido «salir a comer fuera» en su preparación física para evitar posibles desajustes en su dieta que le obliguen a «compensar» su decisión con sesiones de ejercicio más exigentes. Esta afirmación, a priori sin importancia, desató la indignación de algunas figuras conocidas del mundo del fitness.
Tal es el caso de Joel Martín Ayet, un popular biológico y entrenador personal, quien reaccionó con firmeza a sus declaraciones. «Primer error. Pensar que esto es como la Champion Burger. Tú puedes comer fuera y comer un plato normal y corriente», explicaba el influencer, conocido en redes como ‘Joelus’, «o alguna guarrada de vez en cuando».
Lejos de dejarlo ahí, Martín señaló que «no es necesario compensar ningún tipo de comida ni de plan» y, en tal sentido, sostuvo que promover este tipo de comportamientos encierra un mensaje perjudicial y tóxico para su audiencia. «Claro que sí, fomenta que se hagan 50 horas de entreno en un día para meterse un donut», ironizaba él, en tono de incredulidad.
No obstante, su sorpresa fue mayúscula al descubrir que todo el calvario de RoRo para quedar a merendar con su amiga se debía a, simplemente, un pincho de tortilla a compartir, un refresco y media rebanada de pan. «De momento, no puedo hacerlo muy a menudo, pero disfruto mucho cuando tengo la oportunidad», relataba la tiktoker.
Martín, por su parte, no dudó en expresar su rechazo hacia un comportamiento que, según él, «fomenta los trastornos en la alimentación» (o TCA). «¡No me lo puedo creer! ¿Cómo que no te puedes permitir eso?», espetó él. «¿Qué comes entonces de normal? No estoy para nada de acuerdo con esto, no tienes que compensar absolutamente nada«, sentenció.
