Publicado: junio 8, 2026, 8:30 am
Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries son los dos primeros futbolistas que llegarán bajo el mandato del reelegido presidente del Real Madrid Florentino Pérez . Fueron los jugadores que prometió que traería si ganaba las elecciones. Ambos ocupan posiciones defensivas, una línea que ha estado muy mermada esta temporada en Chamartín. Las continuas lesiones de Militao y Mendy, el bajo rendimiento de nuevos fichajes como Huijsen, Carreras y Arnold y sobre todo las salidas de David Alaba y del capitán Dani Carvajal, han hecho de estos jugadores algo necesario para la zaga del Madrid. Cuentan con la aprobación del que será también el otro fichaje confirmado del presidente. El de la vuelta de José Mourinho al banquillo. El técnico luso pretende tener un alto poder de decisión en los movimientos que se produzcan en el mercado blanco, algo normal. Estos dos nombres encajan en su equipo y en la política de fichajes que lleva a cabo el club en los últimos años. Dos jugadores que coinciden y destacan en el apartado físico. El otro factor importante es su posición en el mercado. Ambos se presentan como opciones asequibles dentro de este. Algo que intenta aprovechar Florentino. Konaté vendrá libre y Dumfries por veinte millones de euros. Konaté llega procedente del Liverpool después de acabar contrato esta temporada y decidir no renovar con el conjunto inglés. Un caso similar al de Antonio Rudiger, que también aprovechó el Madrid. Además ambos son muy parecidos en su juego. Es un central corpulento, con buen juego aéreo, 1.94 metros de estatura y tiene veintisiete años. Es internacional y fijo en la selección francesa de Deschamps, con la que disputará el Mundial. Tras cinco temporadas en Inglaterra, donde llegó procedente del Leipzig alemán por cuarenta millones de euros, pondrá rumbo a la capital de España para cubrir el hueco que deja David Alaba. Dumfries aterriza desde Italia. Procedente del Inter de Milán, el lateral derecho de treinta años, internacional por la selección holandesa, llega tras abonar los veinte millones de euros de su cláusula de rescisión. Con la marcha del gran capitán, Dani Carvajal, surgía la necesidad de buscar a alguien que le compita el puesto a un Trent Alexander-Arnold que no ha dejado buenas sensaciones en su primera temporada en Madrid.
