El ajolote: ¿Y yo por qué? - Venezuela
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


El ajolote: ¿Y yo por qué?

Publicado: junio 2, 2026, 4:00 am

Muchos nos enteramos de la existencia del ajolote gracias a que el Banco de México decidió incorporarlo en el anverso de la versión más reciente del billete de 50 pesos. Es un anfibio en peligro crítico de extinción y es originario únicamente de la cuenca del Valle de México; vive principalmente en los canales de Xochimilco. Pero desde hace un par de semanas se ha convertido en un animal muy popular, gracias a la iniciativa de Clara Brugada, quien ha exagerado su promoción al punto que hablamos de la “ajolotización” de la CDMX. En efecto, Brugada pretende convertir al simpático anfibio en emblema representativo de la Ciudad. ¿Por qué el ajolote, que no es una especie que se identifique con la vida urbana, sino con su circundante lacustre? Tampoco se entiende por qué el ajolote se vincula como un emblema cultural y político.

La ajolotización la complementó Brugada con pintar todo lo pintable en esta metrópoli con los colores amarillo y violeta, una combinación poco estética y de mal gusto que además viola las normas internacionales de señalización para vías de tránsito. Pretende que la identidad citadina ahora sea un ajolote y la combinación cromática totalmente kitsch del amarillo y violeta. No he visto comentarios favorables a esas dos acciones y no quiero hacer leña de la Brugada caída. Pero sus acciones van más allá del mal gusto, capricho y de la predilección personal. Sus decisiones reflejan un autoritarismo al imponerle a la ciudadanía su propio (mal) gusto. Es un acto de prepotencia de quien se siente dueña del poder y cree que puede imponer sus criterios a los gobernados. Son acciones que además son un distractor del caos en que está sumida la CDMX con obras mal planeadas e inconclusas, falta de mantenimiento de la infraestructura pública como el Metro, el sistema de agua, alumbrado de calles, pésima movilidad, los baches y, desde luego, la inseguridad que diariamente nos tiene atemorizados a los ciudadanos. Igualmente, hay opacidad del costo real de las obras para el Mundial y de la ajolotización. Hace unos días, Brugada lanzó una cifra global de 23,000 millones de pesos como gasto total, sin mayor explicación ni desglose, cantidad que se hubiera podido destinar a las prioridades de la CDMX.

Algunos han señalado que ya anteriormente Miguel Ángel Mancera, como Jefe de Gobierno, tomó una decisión arbitraria al cambiar en 2016 la nomenclatura de DF a CDMX y ya antes, en 2014, fue adoptando gradualmente el color rosa como insignia de la Ciudad. Pero la transición de DF a CDMX no fue una ocurrencia de sólo un cambio semántico, sino que buscó el tránsito de una capital hacia una entidad con mayores márgenes de autogobierno, menos tutelada por el poder presidencial. Inclusive, el color rosa eventualmente fue aceptado y hoy día subsiste el rosa/blanco en los taxis.

El ajolote y el amarillo con violeta difícilmente funcionarán como un sello internacional de ciudad cosmopolita y como un símbolo de identidad cultural y política. Es, reitero, reflejo del capricho personal de doña Clara y su poco profesionalismo para gobernar la capital.

Related Articles