Publicado: junio 1, 2026, 9:30 am
«Pedimos a Israel que detenga su escalada militar en Líbano y que respete la soberanía y la integridad territorial de Líbano». Con estas palabras se ha posicionado Bruselas en contra de los ataques de Tel Aviv en las últimas horas, tal como ha explicado el portavoz de Exteriores de la Comisión Europea, Anouar El Anouni, en rueda de prensa este lunes. «El pueblo de Líbano ya ha soportado enormes dificultades. No eligió esta guerra y esta guerra no es suya», sostuvo.
Además, Bruselas insiste en que el compromiso con la estabilidad en la zona «sigue siendo inquebrantable» y el portavoz aseguró que continúan «los esfuerzos diplomáticos» para alcanzar «la paz y la seguridad» en Oriente Próximo ante la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, que también se ha extendido al Líbano.
Esta reacción de la UE llega después de los últimos movimientos de Israel. Y es que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha ordenado este lunes la reanudación de los bombardeos contra «objetivos terroristas» en Beirut, la capital de Líbano. Esta decisión se enmarca en una intensificación de la ofensiva militar y la invasión terrestre en el país vecino, centrando los nuevos ataques específicamente en el barrio de Dahiye, considerado un bastión clave de la organización Hezbolá.
Netanyahu justificó esta medida a través de sus redes sociales como una respuesta directa a las «repetidas violaciones del alto el fuego» por parte de Hezbolá. El mandatario aseguró que no permitirá que las ciudades y ciudadanos israelíes sean blanco de ataques mientras las sedes operativas de la organización en Beirut permanezcan intactas, reafirmando su compromiso de restaurar la seguridad para los residentes del norte de Israel.
En paralelo a las incursiones en la capital, las tropas israelíes continúan profundizando sus actividades operativas en el sur de Líbano. Según un comunicado de su oficina, Netanyahu afirmó que están eliminando los bastiones de Hezbolá y que la organización «está huyendo», comparando la determinación de esta campaña con la ofensiva realizada previamente en el sur, en referencia a la Franja de Gaza.
Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, reforzó la postura del gabinete al advertir que «si no hay paz en el norte, no habrá paz en Beirut». Katz enfatizó que el Estado de Israel no aceptará una realidad en la que sus comunidades sufran daños mientras se mantiene la calma en la capital libanesa, señalando que la «ley» aplicada en los suburbios de Dahiye será la misma que la de las comunidades del norte de Israel.
El ministro Katz también destacó que el objetivo estratégico es transformar la región al sur del río Litani en una zona bajo control de seguridad de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Según el titular de Defensa, el ejército busca eliminar las amenazas directas y asegurar que dicho territorio quede libre de armas y de presencia de milicianos, tras haber logrado «aplastar» gran parte de las capacidades operativas de Hezbolá.
Este anuncio se produce tras confirmarse la muerte de un militar israelí en un ataque con drones cerca del castillo de Beaufort. A pesar de las negociaciones en curso con el Gobierno libanés para alcanzar un acuerdo de paz, la ofensiva israelí se ha cobrado ya la vida de más de 3.300 personas en Líbano desde el inicio de las hostilidades en marzo.
