Publicado: mayo 27, 2026, 11:00 pm

El Mundo
La historia de Ámbar Castillo (44 años) es un ejemplo extremo de resiliencia por un lado y de hasta dónde puede llegar la crueldad revolucionaria, por el otro. El chavismo acaba de excarcelar a su hija Samantha (16 años), tras seis meses tras las rejas. Su otra hija, Aranza, acaba de cumplir 20 años y sigue en la cárcel. Su hermano y su primo también son presos políticos, y su nieto Cristopher vivió sus primeros meses en una celda porque a la pareja de su hijo mayor también la habían encarcelado con un embarazo de dos meses.
Por: El Mundo
Todos ellos falsamente acusados de terrorismo para presionar al hijo mayor, Christian, teniente rebelde huido de Venezuela tras participar en 2019 en la Operación Aurora contra Nicolás Maduro. Junto a otros militares exiliados, Christian planeó en 2024 asaltar un cuartel militar (Operación Oro) para rendir homenaje a su compañero Ronald Ojeda, asesinado en Chile por un comando del grupo mafioso del Tren de Aragua, capitaneado por un hombre de Diosdado Cabello, ministro del Interior.
La fotografía de la chiquilla, con sus abuelos tras conseguir la libertad condicional, ha dado la vuelta al mundo. Ámbar, sostén de toda su familia, lucha todos los días en Ciudad de Panamá con un puesto de comida, donde vende “empanadas pequeñas y tisanas [ensalada líquida de frutas]” para alimentar a su gente en Caracas, tanto a los encarcelados como los que están fuera.
Pregunta: ¿Cómo se encuentra Samantha tras su excarcelación?
Respuesta: Mi hija ahorita está en un proceso de adaptación. Recibió muchos tratos crueles, muchas torturas psicológicas. No puede dormir. Estamos empezando el tratamiento con psicólogos y su pediatra la está evaluando. Samantha ha perdido 16 kilos. Antes estaba gordita, pero con todas las cosas que le ha tocado vivir, por la depresión y la ansiedad, ha perdido mucho peso.
P: ¿Tiene planes de traerla a Panamá con usted?
R: Sí, es lo que más quiero, sacarla de allá. Temo por su integridad física. Ella está ahora en el ojo del huracán. Me la persiguen, me la tienen vigilada. Ella dice: “Mamá, me da miedo salir”. No quiere salir. Pero ella es muy decidida. Se ha memorizado la Constitución porque quiere defender a su familia y a todos los venezolanos de tantas injusticias.
P: Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta encargada, señaló a su hija el otro día en la Asamblea.
R: Sí, dijo que mi hija Samantha y la señora Merys [de 72 años, madre del capitán Antonio Sequea, encarcelada arbitrariamente en una celda de castigo durante ochos meses] eran las personas que llevaban las bombas [por la Operación Oro]. Hizo una declaración sin sustento, cuando hay un juicio abierto todavía. En todas las pruebas que ha hecho públicas el tribunal, Samantha no aparece. No hay pruebas, no hay testigos, no hay fotos, no hay audios, no hay nada donde involucren a mi hija. Los policías, los testigos y los expertos que llevaron, todos han dicho que nunca habían visto a Samantha.
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